El término municipal de Castrillo de la Vega es colindante con la parcela donde se alza la depuradora.
El Ayuntamiento de Castrillo de la Vega está dispuesto a colaborar con el Consistorio de Aranda para buscar una ubicación dentro de su término municipal, colindante con el de la capital ribereña, para la nueva estación depuradora de aguas residuales (EDAR) una vez que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dado un plazo de 38 meses para disponer de estas instalaciones sustitutorias con el fin de que la actual planta esté desmantelada medio año después al declararla ilegal por situarse a menos de dos kilómetros de un núcleo de población.
El alcalde castrillense, Juan José Gutiérrez, ha reconocido que ambas localidades están subidos al mismo barco, puesto que su municipio ha finalizado la construcción de un colector y una estación de bombeo para derivar sus aguas residuales hasta la planta arandina, donde ya han realizado las primeras pruebas de vertido.
Como primera opción Gutiérrez ha hecho un ofrecimiento a su homólogo arandino, Luis Briones, para instalar la depuradora en terrenos de titularidad municipal situados junto las actuales instalaciones, en el espacio comprendido entre éstas y el río Duero. Una parcela que ya suscitó un contencioso entre ambas administraciones locales porque se invadió una parte al construir la actual planta.
«Si no hay más remedio que hacer otra depuradora estamos abiertos a ayudarles porque es un servicio de interés social del que además se beneficia en parte la comarca y precisamente ahí tenemos terrenos y no habría mucho problema», manifiesta el regidor.
El único inconveniente es que este enclave también está a menos de 2.000 metros de Villalba de Duero y puesto que el TSJCyL considera que aún está vigente el reglamento que establece esa distancia mínima y debe cumplirse esta premisa, la única salida posible sería solicitar a la autoridad competente la declaración de excepcionalidad de la ubicación -trámite que de haberse efectuado desde el primer momento hubiera evitado este pleito- si no pone reparos el alto tribunal, contrario a utilizar el mismo emplazamiento.
Si se optara por otros terrenos del término municipal aguas abajo, el primer edil castrillense se ofrece a mediar con los vecinos para poner suelo privado a disposición del Consistorio arandino aunque advierte «que cuanto más nos acerquemos al pueblo más se aproxima también a Villalba».
Posible demanda
En cualquier caso, pese a la buena predisposición Gutiérrez ha advertido que si el Ayuntamiento arandino se inclina por otro emplazamiento al que no pueda conectar su red de saneamiento Castrillo de la Vega, está dispuesto a demandarle por daños y perjuicios ya que la construcción del colector ha supuesto una inversión de 446.000 euros y se llevó a cabo condicionada a verter en la cuestionada depuradora y una vez recibida la autorización de su Consistorio.
«Lo uno no quita lo otro. A nosotros si esa depuradora no nos da servicio tendremos que demandar, es de justicia. Aunque supongo que no será necesario dado que tanto el colector de Aranda como el nuestro convergen actualmente en la depuradora, lo lógico es que de ahí partan conjuntamente para conectar con la futura depuradora», argumenta el alcalde.
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