Alberto Mato es talento en estado puro para un equipo que precisa de futbolistas de su perfil para desarrollar el fútbol que pretende José Zapatera. La Arandina se refuerza con un jugador que dice haber «evolucionado desde que dejé la Arandina hace dos años. Creo que soy un jugador más completo».
El vallisoletano asume que quizá «no todo el mundo entendió que me fuese de la Arandina. La oferta que me hicieron no la podía rechazar y a nadie se le debe negar la posibilidad de mejorar económicamente. El fútbol no te da muchas posibilidades de acceder a un gran contrato y yo quise aprovecharlo sabiendo que dejaba un gran club al que ahora vuelvo con muchísima ilusión».
Con 28 años cumplidos, Mato no llega a la Arandina para demostrar nada. «Mejorar aquella temporada será muy difícil. Fue un año muy especial porque el equipo hizo grandes cosas y, a nivel individual, realicé una de mis mejores temporadas por juego y goles. Después de mi etapa en el fútbol vasco, creo que soy mejor jugador. No es fácil adaptarse a ese juego y, con esfuerzo y trabajo, lo conseguí y me ha ayudado a progresar».
De su nuevo entrenador, Mato dice conocerlo bien «aunque nunca he trabajado con él. Tengo buenos informes y, en las dos últimas temporadas he visto jugar a la Arandina y me gusta mucho lo que he visto. Estoy seguro de que tras el descenso de categoría este club va a hacer un proyecto para estar en el play off de ascenso».
«Muy pendiente»
El contacto con la Arandina ha sido permanente en las dos temporadas en las que Alberto Mato compitió en Villaralbo, Íscar y Portugalete: «La pasada temporada el fichaje no se pudo concretar pero hubo contactos. Siempre he estado siguiendo de cerca a la Arandina porque las dos partes hemos tenido una excelente relación. Ahora todo ha sido muy rápido porque las dos partes teníamos muy claro lo que queríamos».