El lenguaje del deporte da mucho juego

I.L.H. / Burgos
-

Álex Grijelmo somete a examen el léxico deportivo en su libro 'Con la lengua fuera': «Pese al elevado número de extranjerismos, el castellano al final gana el partido. Pero necesita tiempo»

Álex Grijelmo presentó este miércoles su último libro en Burgos y destacó el uso de términos bélicos en la jerga deportiva actual. - Foto: Luis López Araico

Durante cuatro años, entre 2016 y 2019, el periodista burgalés Álex Grijelmo sometió a examen el lenguaje de los periodistas deportivos y profundizó en el origen de algunos términos o expresiones, como 'saltar al campo', que proviene de cuando los terrenos para jugar al fútbol estaban rodeados de una zanja para que no entraran los carros que depositaban basura en los solares. Aquellos artículos que se publicaron en el diario As dieron lugar más tarde al libro Con la lengua fuera, del que este miércoles habló en el ciclo Círculo Creativo de la Fundación Círculo.

Seguidor del equipo de fútbol de la ciudad desde que con 4 años su padre le llevó al campo que había en Zatorre, como aficionado Grijelmo ha escuchado cientos de retransmisiones y ha leído otras tantas crónicas. De esa experiencia y de su labor profesional el periodista juzga que en los deportes hay «más permisividad con la imaginación y también con los errores, y el uso de un registro menos culto que en el resto del léxico periodístico». Esto es, mientras que en deporte escuchamos 'vaya rajada del entrenador', es difícil que esa expresión se aplique a la política ('vaya rajada de Feijóo o Sánchez'). Más evidente aún es con este otro ejemplo que pone: «En el último Clásico quizá hayamos escuchado eso de 'el Barça ha palmado 2-1'. Pero nadie diría sobre una junta de accionistas 'este año han palmado dos millones de euros'».

En el otro lado de la balanza está el ingenio y la metáfora, mucho más creativa en los deportes. «Son grandes hallazgos. Alfredo Relaño, el director de As que me animó a hacer las columnas, se inventó expresiones como 'los galácticos' para hablar de los jugadores del Real Madrid. O se dice eso de 'el equipo puso el autobús delante de la portería', metáfora muy bonita para hablar de cerrojo, que es otro símil del catenaccio italiano sobre el juego defensivo».

Por la escuadra nos meten goles a diario con los extranjerismos, que acaparan buena parte del lenguaje: «Me parece que empobrece la lengua. En la Fórmula 1 podían haber aprovechado para traducir al castellano todos los tecnicismos, pero han abdicado. Y hay traducciones fáciles como 'talleres' en lugar de 'boxes'. Esto es una pena porque levantas una barrera con el público al dar por supuesto que entiende el inglés». Al margen de errar como ocurre con la 'Champions', que no es una liga de campeones sino que abarca a otros clasificados. «Es un nombre mentiroso. Yo sigo llamándolo Copa de Europa».
Al revés también pasa, aunque se nos olvide: 'Juez de línea' antes era 'linier' y el 'game' del tenis pasó a ser 'juego': «Al final, el léxico del castellano acaba apareciendo, pero necesita tiempo porque el genio del idioma es muy lento. Pero sí, gana la partida a largo plazo».
Luego están los términos que enriquecen el lenguaje con expresiones que hacemos nuestras, como 'tikitaka', que aún no está en el diccionario de la RAE pero Grijelmo da el visto bueno. Otras hace tiempo que están asumidas como 'casarse de penalti, 'quedarse en fuera de juego', 'ganar unas elecciones por goleada'...