Un reembolso de 58 millones al no tributar por donaciones

G. ARCE / Burgos
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La bonificación del 99% del coste fiscal en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que cumple 3 años de vigencia, ha generado más de 7.800 operaciones, en una gran mayoría de padres que prestan ayuda económica a sus hijos

La bonificación de impuestos ha alentado el número de operaciones e inyectado más liquidez a los bolsillos de las familias. - Foto: Luis López Araico

La bonificación del 99% del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que cumple su tercer año de vigencia, ha cuadruplicado el número de operaciones formalizadas en las notarías burgalesas y ha generado un beneficio fiscal de más de 57,7 millones de euros a más de 7.000 contribuyentes burgaleses, cifras que solo recogen los datos a 31 de diciembre de 2023 y que se incrementarán a lo largo del presente ejercicio.

El recorte fiscal, coinciden los expertos consultados, ha tenido una gran respuesta e incidencia en las economías familiares. De hecho, la bonificación se limitaba a operaciones entre familiares directos, cónyuge, descendientes o ascendientes, lo que ha favorecido, sobre todo, la adquisición de bienes y derechos por herencia y las acciones de apoyo económico de padres a hijos para el impulso a la compra de una vivienda, la implantación de un nuevo negocio o la ampliación de estudios, entre otros fines. 

La mayoría de la operativa ha sido inferior a los 100.000 euros, situándose la más numerosa por debajo de los 50.000 euros, lo que enmarca a los beneficiarios en el tramo medio y bajo de renta. El beneficio fiscal medio por contribuyente en Burgos ha sido de 7.387,80 euros, según los datos facilitados por la Junta de Castilla y León.

Desde su entrada en vigor de la bonificación, el 9 de mayo de 2021, en Burgos se han movido casi 400 millones de euros (396,5) en donaciones y sucesiones, cifra que se eleva hasta los 2.500 millones en el conjunto del territorio de Castilla y León.

Desde la Consejería de Economía y Hacienda siempre se ha defendido que esta bonificación no ha supuesto una pérdida de recaudación tributaria para la Comunidad, argumentando que la operativa de los últimos tres años no se hubiera realizado si no se hubiese reducido un 99% el tributo.

De hecho, las recaudaciones por este impuesto de los ejercicios 2023 y 2022 se encuentran por encima de la del ejercicio 2019, último año prepandemia. 

El pasado año se alcanzaron los 191,1 millones recaudados en la región, 30,7 de los cuales corresponde a lo obtenido en la provincia de Burgos.

La recaudación por delegaciones provinciales es dispar, pues depende de las personas que reciben una herencia o una donación y cuyo número varía dependiendo el ejercicio. De hecho, en los balances fiscales de 2021 hubo una clara incidencia de la alta mortalidad provocada por la pandemia.

Competencia. La 'supresión' de impuestos es una de las muchas batallas económicas que libran entre sí las diferentes autonomías. El acuerdo que se alcanzó hace 3 años en Castilla y León miraba de reojo las medidas que se adoptaban en la Comunidad de Madrid, que ha logrado captar inversiones, empresas y población -también de su comunidad vecina del norte- con un amplio y competitivo abanico de ventajas fiscales.

Esa realidad es lo que ha llevado a apostar en la Comunidad por rebajas fiscales selectivas que apoyen a las familias, los jóvenes, los autónomos, las empresas y a los habitantes del mundo rural.

Respecto a la mejora de los beneficios fiscales en apoyo a la familia y al medio rural, se amplía la deducción incrementada hasta el 40% por nacimiento o adopción en el medio rural, para que los residentes en entidades locales menores de  5.000 habitantes pertenecientes a municipios de más de 5.000 habitantes se beneficien de ella.