Las adicciones digitales detonan agresiones de hijos a padres

FERNÁN LABAJO / Burgos
-

La jueza de Menores de Burgos, María Antonia García López, achaca este problema al abuso de las redes sociales y advierte de que utilizan internet para acosar y también para difundir delitos sexuales

El juzgado ha atendido 130 casos de violencia doméstica en tres años. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

El confinamiento por la pandemia trajo consigo una situación muy peculiar al Juzgado de Menores. Decenas de adolescentes que no sólo no habían tenido ningún problema con la justicia, sino que incluso se les podía calificar de modélicos, se sentaron en el banquillo acusados, principalmente, de delitos de violencia doméstica. Lo cierto es que la covid-19 intensificó un problema que había comenzado con el impacto de las redes sociales en la vida de los jóvenes. Es por eso que el aumento no cesa. Llegan a esta jurisdicción cada vez más casos de agresiones a progenitores y la magistrada titular, María Antonia García López, lo achaca al abuso de internet.

La escena que enciende todas las alarmas es la que cualquiera puede tener en la cabeza: un adolescente pegado durante horas al teléfono móvil que, debido a su adicción, reacciona de manera violenta ante la insistencia de sus padres para que lo deje. Un episodio que llega a una situación irreversible. Tanto, que el progenitor se ve en la obligación de acudir a la justicia.  «Tener que denunciar a un hijo es algo muy doloroso. Cuando el caso llega al juzgado es porque quieren que se curen, que vuelvan a ser ellos mismos»,  advierte la magistrada de Menores, que llegó al cargo hace algo más de medio año.

García López se encontró con una situación que había estallado tras la pandemia. Un espectacular incremento de los delitos de violencia en el ámbito familiar, que llegaron a duplicarse en tan sólo un año. Desde el año 2020, el juzgado ha llevado unos 130 asuntos de este tipo, según la memoria del Ministerio Fiscal, cuando lo habitual es que no se superasen la veintena cada ejercicio. «Yo no puedo asegurar que debido al aislamiento de la covid-19 se ha incrementado, pero es evidente que el ocio entre los adolescentes varió mucho y se dirigió hacia internet y las redes sociales», puntualiza la jueza.

(Más información, en la edición impresa de este viernes de Diario de Burgos o aquí)