La nueva fábrica de Correa funcionará en 2025

L.M. / Burgos
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Tras unos meses en stand-by buscando incluir el proyecto en alguna ayuda europea, la multinacional burgalesa de soluciones de fresado iniciará la obra de la planta de mecanizado del polígono de Gamonal próximamente

La junta general de Grupo Correa ratificó ayer el abono de un dividendo por acción de 0,27 euros, un 17% más que tras los resultados del 2022. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Con algo de retraso, aunque justificado, Grupo Correa iniciará en los próximos meses la construcción de su moderno centro de mecanizado. La multinacional burgalesa, líder en la producción de fresadoras de gran tamaño y componentes industriales para el sector de la máquina herramienta, levantará en una parcela del polígono de Gamonal (donde antiguamente se ubicó Tobepal) su 'fábrica del futuro' que le permitirá dar un paso al frente en materia de digitalización y automatización.

Si nada se tuerce, las previsiones que manejan en el seno de la compañía apuntan a finales del 2025 como fecha clave para que esta planta pueda empezar a operar. El objetivo será el mecanizado de piezas que posteriormente se integrarán en las grandes fresadoras que salen de su taller. Las primeras estimaciones apuntan a una inversión que ronde los 20 millones de euros, en parte ya comprometida al haberse derruido todas las edificaciones antiguas que componían el recinto.

En estos momentos, tal y como explicó ayer la consejera delegada, Carmen Pinto, durante la celebración de la junta general de accionistas, se trabaja en una segunda fase basada en la definición de la solera o en igualar las cotas. «Esperamos crear, en un primer momento, cerca de 30 puestos de empleo», indicó. Aunque el inicio de los movimientos sobre el terreno se remontan al año pasado, Pinto explicó que el proyecto ha estado detenido de manera momentánea durante los últimos meses. «Hemos estado esperando a ver si podíamos acceder a alguno de los programas de fondos europeos para contar con ayuda económica pero no ha podido ser», confesó la CEO de Grupo Correa.

Entre la maraña de trámites administrativos y la feroz competencia que hay dentro del sector por obtener financiación económica, la multinacional burgalesa ha optado por iniciar la obra sin esperar a Bruselas. El nuevo centro contará con prácticamente todo máquinas made in Grupo Correa a excepción de una rectificadora industrial que vendrá de un fabricante alemán. «Contarán con los sistemas de digitalización más avanzados, engranados con los de la propia empresa y automatizadas para controlar el proceso de mecanizado hasta el último milímetro», explicó Carmen Pinto. De los 20.000 metros cuadrados de parcela que adquirieron a finales de 2022 alrededor de 16.000 se emplearán en la nueva planta.

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