El de esta noche en El Plantío es un partido de contrastes. El Burgos quiere mantener la fe, seguir soñando con una sexta plaza que le permitiría luchar por el ascenso a Primera, mientras que su oponente, la Ponferradina, aspira a despertar de la pesadilla en la que se encuentra. El conjunto berciano visita el campo blanquinegro -21,00 horas- con la imperiosa necesidad de dar un paso adelante que le mantenga vivo en la lucha por la permanencia. Para ello, la entidad de El Toralín ha dado el último volantazo y ha cambiado de entrenador. Juanfran García se estrenará a orillas del Arlanzón como preparador blanquiazul.
El choque cuenta con todos los ingredientes para que la grada, que volverá a estar repleta, disfrute de un bonito duelo en el que los puntos son vitales para cada uno de los contendientes. Los dos equipos vienen de encajar duras derrotas y se quieren sacar la espina en un derbi regional que promete emociones fuertes.
Los blanquinegros se centran en sí mismos. Advierten de la dificultad del partido y recuerdan que este mismo grupo de jugadores estaba la pasada campaña en una situación similar a la que se encuentra el equipo burgalesista en estos momentos, luchando por una plaza de play off después de realizar una notable temporada.
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