No lo esconde. Guillermo Ubieto, el líder de IU-Podemos y edil de Urbanismo, Servicios,Barrios y Vivienda, reconoce que en la coalición con el PSOE hay «roces» por asuntos como la regulación de las horas extra en Miranda. Sin embargo, opina que la «dinámica» va mejorando y que el equipo de gobierno aún tiene recorrido, ya que «pensar que no llegará a 2027 sería rendirse y renunciar a implementar» su «proyecto de ciudad», en el que destacan ideas como la rehabilitación de la iglesia de San Juan y el nuevo PGOU.
Para el edil de Personal no hay choques en el equipo de gobierno, solo discrepancias. ¿Cómo lo ve usted?
Lo primero, hay que contextualizar lo que es un equipo de gobierno con varios partidos que tienen proyectos diferentes aunque haya ciertas coincidencias. Es evidente que hay un periodo de aprendizaje y en él surgen disonancias. Ha habido discrepancias, especialmente de mi concejalía con Pablo Gómez. Él lleva áreas que son transversales, sobre todo Personal, y son muy dadas a llevar incluso a choques. El cambio en las horas extra ha afectado especialmente a la concejalía de Servicios y ahí hemos tenido roces. Ha habido diferencias, que se han tratado y ahora se están gestionando, lo cual me parece positivo. También influye la personalidad de cada uno. Él tiene una personalidad calmada pero muy firme, y yo tengo mi carácter y mis convicciones, que son fuertes. Hemos chocado, pero no hay que dramatizar, es normal que dos partidos diferentes tengan discrepancias, es hasta sano. Lo que hay que evitar es que afecten a la gestión y al proyecto de ciudad.
¿Están garantizados los servicios tras los últimos refuerzos?
La gestión de las horas era insostenible. No se podían gestionar los servicios generando bolsas de horas extra y se ha acertado al localizar uno de los problemas. Se han reforzado servicios que estaban sufriendo mucho, pero si no se toman medidas, no solo desde el ámbito municipal sino también desde el estatal, seguirá habiendo problemas. Izquierda Unida, mi organización, participa en el Gobierno y soy crítico con él porque no dota a los ayuntamientos de los recursos que necesitan. En ese contexto, la gestión es difícil. La pregunta sobre si están garantizados los servicios es acertada, pero la respuesta es complicada porque, siendo sincero, hay que reflexionar sobre los servicios que se prestan. Habría que planificarlo mejor, y en esto tenemos que reflexionar todos los concejales. Si en fiestas se monta y desmonta más de una vez un solo escenario, es un problema de eficacia.Que asumamos competencias impropias, como montar escenarios en otros municipios sin contraprestación, es injusto. Tenemos que más austeros, pero garantizando los servicios útiles y necesarios, especialmente para el tejido social.
Para eso hará falta coordinación. ¿Se van a repetir casos como el de las horas o el de la regulación del tráfico de Los Corrales?
Siempre se pueden cometer errores. En Los Corrales faltó coordinación, en Personal también. Pero con esos choques se ha mejorado la coordinación y la dinámica del equipo de gobierno. Espero que no haya más descoordinación, pero puede haberla y la responsabilidad no es solo a una parte, sino de todos.
Habrá mejorado la dinámica, pero las negociaciones se alargan, como ocurrió con la grada del CD Mirandés o ahora con los Presupuestos.
Son largas por varias razones. Conformar un Presupuesto con recursos tan limitados es complicado y más si tienes que ponerte de acuerdo con otra parte, pero la mayor dificultad ha sido la carencia de recursos, más que la negociación. Ha habido cosas que han costado, como la del Mirandés. Ese acuerdo ha sido difícil y doloroso para mi grupo. A mí me ha generado contradicciones, porque no deja de ser una Sociedad Anónima que pedía muchos recursos. Pero sabíamos que somos solo una parte del equipo de gobierno y entendíamos que había que hacer una foto global, hay que ser consciente de lo que implicaría tumbar un proyecto porque puede tumbar a su vez otros con los que estás de acuerdo. Al final se ha hecho un esfuerzo superior al que podía hacerse, pero había que hacer el sacrificio.
Falta financiación, se necesita más coordinación, se aceptan proyectos que no convencen del todo... Así, ¿llegará la coalición a 2027?
Quiero pensar que sí. Debemos trabajar en ese sentido. Pensar que el equipo de gobierno no llegará a 2027 sería rendirse y renunciar a implementar parte de nuestro proyecto de ciudad y los cambios que creemos que son buenos para la ciudadanía. Pueden pasar muchas cosas para lo bueno y para lo malo, pero ahora mismo no tengo elementos para pensar que no llegará a 2027.
Muchos cambios pasan por su concejalía, donde hay temas atascados.
Reconozco que he intentado abarcar más de lo que soy capaz de abordar, pero eso me motiva y me ayuda a esforzarme. Además, las cosas no son blancas o negras. Hay ámbitos en los que no se ha avanzado, como Torre de Miranda o la calle Fuentevieja, pero en otros sí, y nos enorgullece. Se ha encarrilado la plaza de Alfonso VI, se ha avanzado en el Casco Viejo aunque el trabajo sea más invisible, hemos eliminado cinco vertidos del río, en Barrios se ha hecho la mayor inversión de las últimas dos legislaturas, en Pedanías se han aumentado las ayudas, se ha encauzado la compra de los bienes de la iglesia de San Juan y este año se van a dar con pasos importantes.
¿Cuáles son esos pasos?
La idea es que empiece la rehabilitación antes de acabar la legislatura. Es una meta grande, pero no inviable.
Para eso hacen falta fondos. ¿Cómo está funcionando la supuesta oficina de captación de subvenciones?
La oficina de captación de fondos va a cambiar, pero no lo puedo anunciar todavía por lealtad con el equipo de gobierno porque está muy ligado a los Presupuestos. Pero va a haber un cambio porque debemos ser competitivos y mejorar los resultados en los procesos de concurrencia competitiva. Para la iglesia San Juan una parte de la financiación será municipal, sobre todo para la compra de espacios y la redacción del proyecto, pero después debemos acudir al Ministerio y a la Junta para rehabilitar ese BIC. Somos optimistas sobre esa captación de fondos.
Quizá la captación también ayude con el recinto ferial.
Sí. Y con la rehabilitación de patrimonio, la construcción de infraestructuras, temas de accesibilidad urbana. Es fundamental lograr fondos y por eso cambiará la oficina.
La iglesia parece su objetivo número uno. ¿Cuál es el segundo?
La iglesia de San Juan es un elemento vertebrador, pero del proyecto de rehabilitación completa del Casco Histórico. Lo segundo, para mí, es un nuevo Plan General de Ordenación Urbana que plantee un modelo de ciudad más amable y sostenible, y que haga desaparecer las diferencias entre el centro y el extrarradio. Es un tema que a los ciudadanos les afecta. Aunque no se vea tanto, condicionará el proyecto de ciudad.
¿Ayudará con la falta de viviendas?
El problema no es de falta de vivienda construida, sino que hay mucha vivienda vacía y hay mucha especulación por parte de bancos y fondos financieros. El anterior Plan contemplaba mucho suelo para vivienda y no ha solucionado nada. El problema no es construir más, aunque una opción es hacer más vivienda pública, que ya se está tratando con la Junta, sino sobre todo rehabilitar. En esto último el Plan General puede influir, pero las medidas más potentes deben marcarse desde arriba y no con las tibiezas del actual Gobierno. Hay una herramienta, como la Sareb, en la que se debe trabajar para rehabilitar sus viviendas.
¿En qué punto está su petición de más viviendas públicas a la Junta?
Somos optimistas. Somos nosotros los que debemos dar el siguiente paso para ofrecer suelo concreto, especialmente en el Casco Histórico.
¿Pero la Junta está abierta a ello?
Solo puedo decir que soy optimista.