La comisión de investigación por la dimisión de María de las Viñas Ortuño y la situación de Virginia Martínez en el Ayuntamiento arandino centran el intercambio de acusaciones en el seno de la institución. El grupo municipal del PP contestó a un comunicado del equipo de gobierno, a las pocas horas de su envío, para acusar al alcalde, Antonio Linaje, y a Sentir Aranda de utilizar la institución «con fines partidistas» y de «apropiación indebida de la institución y de los cargos con la premeditada intención de atacar al Partido Popular y desviar la atención de la comisión de investigación por los hechos denunciados por la exportavoz de Sentir Aranda y que Antonio Linaje trata de desvirtuar». Por su parte, desde SA deslizan la sospecha de que el PP vulnera los derechos de Martínez como concejala.
Los populares responden a esta acusación y aseguran en su comunicado que «Antonio Linaje sí vulnera los derechos del PP que está dentro del plazo legal para presentar documentación que permita cerrar su reorganización de grupo municipal» para lo que «están utilizando procedimientos que están siendo minuciosamente analizados por nuestros servicios jurídicos tanto en la parte política como en la técnica y sobre los que no se descartan las acciones legales que pudieran derivarse».
En el escrito remitido por la Alcaldía, solicitan «al Partido Popular que aclare de manera inmediata y oficial el estatus de Virginia Martínez», cuando desde el Ayuntamiento se remitió el martes un escrito, que desde el PP califican como «anónimo» porque «no lleva la firma de ningún funcionario», en el que les daban diez días para concretar la reestructuración del grupo municipal. «El alcalde de Aranda de Duero y de Sentir Aranda, vuelven a apoyarse en una Secretaría General que carece de legitimidad para considerar como legal escritos que no son respaldados por la firma de ningún funcionario», recrimina el grupo del PP.