El número 11 de la calle López Bravo, uno de los últimos espacios sin uso de la parte central del polígono industrial de Villalonquéjar (aledaño a la fábrica de Lear Ardasa), dará paso próximamente a un gran complejo de naves nido en alquiler, promovido por la empresa burgalesa Santaolalla Ambiental. El proyecto cuenta ya con la aprobación definitiva municipal del estudio de detalle y la idea es que se haga realidad y entre en funcionamiento antes de que finalice el presente año.
La parcela de uso industrial ocupa una superficie de 19.392 metros cuadrados brutos y es una de las últimas que quedan libres y con accesos directos desde la calle López Bravo, la arteria principal del polígono de Villalonquéjar.
Este espacio perteneció en su día a GrupoAntolin, siendo adquirido posteriormente por Santaolalla Ambiental tras el proceso de venta de la división de asientos (Ardasa) de la multinacional burgalesa a la Corporación Lear.
Según consta en el estudio de detalle, en este espacio se reparten sobre plano 24 naves nido de planta baja, más otras 2 con planta baja y entreplanta y otras 2 con planta baja, primera y segunda. La superficie construida de estas unidades oscilará entre los 200 y los 454 metros cuadrados.
Partiendo de esta base, la idea de los promotores es que el desarrollo de estas naves tenga un carácter modular y multifunción, sumando espacios de acuerdo a las necesidades de cada cliente, siguiendo así la tendencia actual de este tipo de complejos, que acogen gran diversidad de actividad industrial de pymes.
Se ha previsto que la parte frontal a la calle López Bravo tenga un carácter más singular y se destine a oficinas y zona administrativa o que incluso incorpore una zona con oferta comercial para los usuarios del polígono. En este frontal también se ubicará la sede social del GrupoSantaolalla Ambiental. Santaolalla continúa dedicándose a actividades de reciclado, medio ambiente, valorización de materiales, aprovechamiento energético...
Movilidad. El complejo, que cuenta con los informes favorables de Aviación Civil, la Confederación Hidrográfica del Duero y está pendiente del de Medio Ambiente, contará con 1.865 metros cuadrados para 113 plazas de aparcamiento y de carga y descarga para vehículos pequeños, 26 para vehículos industriales y furgonetas ligeras y 11 para bicicletas.
Las naves nido se ubicarán en un recinto cerrado que contará con dos accesos desde López Bravo, para atender el alto flujo de tráfico que generará su actividad.
Con más de 7 millones de metros cuadrados, el polígono reúne en la actualidad a más 500 empresas y más de 14.000 trabajadores diarios en sus cuatro fases. Villalonquéjar se erige como el polígono más grande de Castilla y León.