Tras el triste suceso acontecido el miércoles de la semana pasada, en el que una maestra del colegio Padre Manjón fue agredida por la madre de una alumna, los centros educativos de la ciudad han secundado un parón educativo para condenar tal agresión.
Profesores, alumnos y padres, han querido mostrar de esta manera su rechazo a la violencia y han recordado que no tiene ni pupitre ni espacio en los centros educativos.
En estas concentraciones, se ha recordado que la comunidad educativa está formada por muchas personas (alumnado, profesorado, familias, personal de administración y servicios, monitores, ...) y que todos merecen la misma consideración y respeto.
Imagen de la concentración de esta mañana en el colegio Río Arlanzón - Foto: Valdivielso