La lista para alquilar en Sonorama un piso triplica la oferta

I.M.L. / Aranda de Duero
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Las inmobiliarias acusan la merma de casas disponibles y los alojamientos rurales más alejados de Aranda de Duero dejan de ser una opción para los festivaleros

La llegada de asistentes a Sonorama Ribera colapsa la oferta de alojamientos en Aranda y toda la comarca. - Foto: Roger Roque

Cuando todavía faltan más de cinco meses para una nueva edición de Sonorama Ribera, el alojamiento en Aranda de Duero alcanza la categoría de misión imposible. La gran mayoría de los hoteles ocuparon todas sus plazas al acabar la cita de 2024 aunque «quedan algunas habitaciones, pero para días sueltos» apuntan desde el Villa de Aranda, los apartamentos turísticos dejaron de estar disponibles para esos días hace meses y los pisos de alquiler temporal se han convertido en una aguja en un pajar. Las inmobiliarias de la capital ribereña se han encontrado con una tormenta perfecta que da como consecuencia que la lista de espera triplique ya la oferta que había disponible. «Este año ha habido menos pisos para alquilar durante el festival, los que había ya están ocupados, si nosotros teníamos en torno a cinco, ya tenemos una lista de espera de más de 15 personas interesadas», asegura Juan Carlos Ubis.

En lo que respecta a los precios, las inmobiliarias arandinas indican que los pisos de tres o cuatro habitaciones oscilan entre los 1.500 y los 1.800 euros por los cinco días del festival. «Eso no ha variado mucho, porque la gente que los alquila sabe que los grupos lo pagan, porque les sale rentable al meterse cinco, seis o más en un piso», explica Ubis.

Otros agentes inmobiliarios no trabajan este tipo de oferta de alquiler porque «ya hay pocos pisos disponibles en el mercado para alquilar como para reservarlos para contratos de tan pocos días; aun así, seguimos recibiendo llamadas de gente que está buscando alojamiento», como apunta Carmen Cob, de Alfa Aranda.

Esta altísima demanda incentiva el que muchos particulares ofrezcan su propiedad de forma privada. En los portales inmobiliarios se comprueba la escasez de la oferta, con más anuncios de «busco piso para Sonorama» que los que ofertan el suyo, con precios de los 600 euros para los más pequeños hasta los 2.300 euros de uno con tres dormitorios y un baño. «Todavía no hemos recibido ninguna llamada, pero es que lo hemos puesto hace poco más de un mes», reconoce la propietaria.

Este boom de particulares que se sacan un sobresueldo alquilando sus viviendas responde a la carencia que soporta Aranda en lo que a plazas hoteleras se refiere. La oferta de alojamiento de hoteles y apartamentos turísticos ha pasado en 7 años de 600 a 900 plazas, cifra a todas luces escasa para absorber la demanda de los más de 36.000 asistentes diarios al festival que se registraron en la edición de 2024.

Las casas rurales también han bloqueado sus agendas para los días del festival, del 6 al 10 de agosto, porque tienen todo reservado, a excepción de aquellas que se encuentran más lejos de Aranda. «Desde hace unos años, lo que primero se llena es lo que está más cerca del festival», reconoce Ana Belén Velasco, secretaria de la Asociación de Casas Rurales de la Ribera del Duero, Acriduero, aunque siguen recibiendo peticiones de alojamiento. «El otro día me llamó un grupo que quería venir y cuando les dije que había una casa grande pero que no estaba en Aranda, que tenían que irse a Sotillo, me dijeron que no, que no querían estar tan lejos. Esto cada vez es más habitual, para evitar tener que coger el coche», explica Velasco.

Para aquellos que todavía no tengan dónde dormir durante su estancia en Aranda para acudir al festival, aún queda el último cartucho de las cancelaciones o las ofertas que quedan por salir. «En los últimos 15 días se puede encontrar siempre algo, porque hay propietarios que esperan al último momento para sacar su piso», advierten desde la inmobiliaria Ubis.