20 años de la última Navidad blanca

D. ALMENDRES / Burgos
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El temporal del 25 y 26 de diciembre de 2004 dejó en la capital capas de hasta 70 centímetros de nieve. Con el operativo sobrepasado, la ciudad necesitó varios días para recuperar la actividad

20 años de la última Navidad blanca - Foto: CÉSAR MANSO

Llega el invierno y con el frío de verdad regresará a las conversaciones de ascensor aquello del  'ya no nieva como antes'.Este año, además, se podrá recordar en las argumentaciones que se cumplen 20 años de la última gran tormenta blanca caída en la capital.

Quizá no ha nevado mucho desde entonces, pero sí que ha llovido desde el temporal ocurrido entre el 25 y el 26 de diciembre de 2004. La bucólica postal navideña dibujada por los primeros copos se convirtió durante varios días en un serio problema logístico,  económico y en muchos casos, personal. 

Por mucho que en los días previos se advirtiera de que la Navidad amenazaba con ser más blanca que nunca, aquella fue la mayor tormenta de nieve registrada en medio siglo y llegó a acumular en algunas zonas de la capital una capa de 70 centímetros.

Tampoco hace falta ser uno de los más longevos del lugar para recordar otros episodios relevantes.En febrero del mismo 2004 miles de coches quedaron atrapados en la AP-1 y en la N-1 y un año antes, en enero de 2003, a punto estuvo de vivirse otro capítulo histórico que, finalmente, se quedó en un amago. 

Hay que remontarse hasta 1978, también en enero.Entonces la nieve acumulada aisló el polígono de Villalonquéjar, la circulación en el casco urbano fue prácticamente inexistente y las aceras permanecieron intransitables. Gamonal fue uno de los puntos más afectados del casco urbano.

En la provincia, el ejército tuvo que asistir a los coches atrapados en LaBrújula y 400 personas fueron rescatadas y trasladadas a Burgos y Briviesca. Los cronistas de Diario de Burgos rememoraron entonces que la última estampa similar se vivió en diciembre de 1950, cuando la nieve cortó el servicio de las líneas férreas.

La última gran nevada referida, la de 2004, registró 60,8 litros por metro cuadrado en el observatorio de la AgenciaEstatal de Meteorología ubicado en Villafría y el operativo desplegado se vio totalmente superado durante días. Un total de 250 trabajadores, 22 palas y 9 quitanieves formaron el contingente encargado de despejar los caminos y atender a los afectados con la ayuda de 300 toneladas de sal. Sin embargo, dos días después solo las arterias principales de acceso a las autovías habían recobrado cierta normalidad.

Incluso, fue necesaria la participación del Ejército y las tanquetas trabajaron en algunos puntos como la carretera de Logroño para socorrer a los coches atrapados.

Algunos ciudadanos tardaron días en recuperar sus coches engullidos por la nieve y otros no dudaron en desplazarse por la capital con esquíes.Pero, más allá de las anécdotas o de las pequeñas y grandes molestias cotidianas sufridas durante varios días, lo peor del temporal fue los problemas que afectaron a las miles de personas que quedaron bloqueadas en el regreso a sus lugares de origen tras las fiestas navideñas.Las crónicas de entonces cifraban en 10.000 los ciudadanos que fueron alojados en polideportivos y albergues de toda la provincia, con especial incidencia en lo ocurrido tanto en la N-1 como en la AP-1.

Fueron días convulsos en Burgos, ya que el plan municipal de nevadas presentaba algunas carencias para hacer frente a episodios tan graves como el vivido aquellos días.Al menos, ese capítulo excepcional sirvió para mejorar los protocolos de actuación.

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