Nuevos creadores encuentran su espacio

A.C. / Quintanilla de Santa Gadea
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El Museo Lorenzo Pérez Arenas, abierto por Natalia Saiz y Tejiendo Redes en Quintanilla de Santa Gadea, reunirá desde el viernes hasta el 5 de enero piezas de seis artistas y talleres

Ramón Smith Zubiaga, pintor: "He apostado por locales alternativos".

Crear nos sienta bien, es gratificante. Encontrarnos y crear un espacio bonito con nuestras obras es lo que buscamos». Así resume Natalia Saiz la iniciativa que convertirá el Museo Lorenzo Pérez Arenas en un pequeño espacio alternativo donde encontrar obras y artesanía de seis artistas y talleres de Las Merindades y su entorno más cercano. Muchos no han llegado hace mucho a estas tierras y con la invitación de Saiz saldrán de sus pequeños pueblos aislados. Para algunos, como Carmen Parallada, será su primera exposición en Merindades desde que llegó de Barcelona. Habrá artículos para comprar y otros solo para ver. Quintanilla de Santa Gadea está lejos de casi todo, pero Saiz sabe que ofrece una oportunidad de hacerse con un buen regalo de Navidad donde apenas hay oferta comercial y confía en su idea.

Natalia Saiz habla con pasión de los artistas y artesanos que están dispersos por los pequeños pueblos: «Con este museo tengo la suerte de ir encontrando a quienes nos expresamos a través de la creación y me gusta el potencial de todos». El arte floral, que aprendió de su madre, Carmen Barbado, se ha convertido estos días en preciosas coronas navideñas, centros, pequeños arboles. Esta creadora nómada, que pasó por Marsella, Lyon o Cantabria y recaló en Merindades hace unos años, se encontró con noventa cuadros de Lorenzo Pérez Arenas llenos de polvo y olvido en el garaje de la casa que compró en Quintanilla de Santa Gadea. Rescató al pintor de estilo expresionista alemán que en su localidad de origen tildaron de loco y ahora con su iniciativa busca apoyar a creadores de la comarca un tanto desconocidos. Junto a su arte floral y la creatividad en miniatura de Parallada estarán los cuadros del pintor Ramón Smith, la cerámica de Asun Bretones y los jabones de Patricia, ambas afincadas en Pesquera de Ebro, o las velas de Turzo, también del Valle de Sedano.

Asun Bretones es una restauradora que ha trabajado en multitud de espacios, como la iglesia de San Antonio de la Florida, en Madrid, conocida por la pintura de Goya, o en tres conventos de Quito. Pero ahora la cerámica llena su tiempo. El espacio abrirá los viernes por la tarde, sábados y domingos.

Carmen Parallada: Carmen Parallada: "He logrado la inspiración con la naturaleza".

Carmen Parallada | Artista 

«He logrado la inspiración con la naturaleza»

Carmen Parallada está viviendo su particular idilio con la naturaleza de Las Merindades. Sus flores, líquenes y todo tipo de vegetación le brindan el material que necesita para concebir decenas de piezas únicas. Está viviendo una nueva etapa creativa a sus 67 años y se siente «pletórica», porque «necesitaba una inspiración para quedarse trabajando hasta las 2 de la madrugada» y la ha encontrado. Esta uruguaya que vivió 30 años en Barcelona se ha afincado en uno de los balcones más bellos de Merindades, Villavés, en la Merindad de Valdeporres. En la decoración de su taller destacan los guiños a la obra de Miró, porque quería traerse un pedazo de Barcelona y porque el artista catalán inspiró muchas de sus colecciones de joyas durante las dos décadas que regentó una tienda taller en el Poble Espanyol. Atrás ha dejado su casa en la bulliciosa plaza de España para observar desde una atalaya una naturaleza que tiene algo de hipnótica «como el mar».

Pasó muchos años concentrando su energía en su negocio sin suficiente tiempo para la creación. Ahora, a sus 67 años, ya ha conseguido tiempo. En Villavés comenzó una colección de obras en plata y textil inspiradas en los tapices que han hecho famosa a su madre, la consagrada María Julia Monti. Con minuciosidad ideó bellisimas composiciones con minúsculos pedazos de telas que después intentó incrustar después en resinas y no acabaron de convencerla. Ahí llegaron las plantas,  que junto a pequeñas porciones de mica de colores y también piezas textiles forman imágenes bellísimas. Colgantes, pendientes, broches y en el futuro, objetos decorativos de mayor tamaño salen sin cesar de sus manos. «Cualquier cosa que me sugiere lo recojo del campo», relata. Ymientras crea, la vida sigue con Ramón Moliné, su pareja, quien conoció Merindades en  un viaje hace décadas, y la invitó a vivir en este rincón del mundo.

Ramón Smith Zubiaga | Pintor

«He apostado por locales alternativos»

Ramón Stmith Zubiaga es un trotamundos, que ha recorrido las Islas Canarias, Asturias, La Rioja o Cantabria, entre otros muchos lugares en los que ha trabajado «de todo, en la hostelería, en la construcción, cuidando personas...», relata. Pero en cada viaje siempre le acompañaban sus pinceles y su caballete. Este vizcaíno recaló en el Valle de Valdebezana cuando se jubiló y no ha dejado de crear, en esta última etapa, sobre todo, «experimentando con materiales». Se formó en la Escuela de Artes y Oficios de Atxuri y el Museo de Reproducciones. Intentó la licenciatura en Bellas Artes, pero no la completó. Poco importa, porque a este artista la inspiración le brota desde niño.

Ahora en todas las estancias de su casa y en el pasillo hay cuadros, algunos figurativos de etapas anteriores, y los más, abstractos. Cualquier soporte le sirve, desde madera hasta cartón o lienzo. Con pintura, cuerdas, materiales de construcción, como yeso y escayola, plásticos, barnices, papel maché o periódicos, sus obras muestran un particular universo. En una de las últimas -en la imagen- incluyó incluso parte de un pantalón.

Ramón Smith admite que no ha buscado ganar dinero con la pintura. En ocasiones, solo recuperar el coste del material. Ha huido de las galerías y ha apostado siempre por exponer «en locales alternativos, como bares o restaurantes». Unas pocas veces, en aulas de Cultura municipales. En Soncillo, el Bar El Sifón le ha dado dos oportunidades de exponer desde que se afincó en Merindades y gracias a ellas ha dado con «personas de paso, de lo más diversas y más inesperadas, con muchísimo interés por el arte». Se sorprende de haber vendido mucho más de lo que esperaba y esta Navidad ha aceptado la invitación de Tejiendo Redes y Natalia Saiz para llevar su obra a Quintanilla de Santa Gadea, «porque es un lugar alternativo con mucho mérito y hay que darle vida».