«No queremos ser el sueño de una sola noche»

DIEGO ALMENDRES / Burgos
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El rugby burgalés vive su edad dorada con tres títulos y otros tantos subcampeonatos en dos años. La Copa del Rey ganada en Valencia por el Aparejadores culmina, hasta el momento, la trayectoria gualdinegra

Manuel Vadillo, presidente del Aparejadores Rugby Burgos. - Foto: Alberto Rodrigo

Los éxitos se miden en títulos cuando uno compite al máximo nivel. No es justo, pero todo el esfuerzo realizado tiene como fin alzarse con el triunfo.Afortunadamente, en la vitrina del Aparejadores RC relucen como soles los tres trofeos conseguidos entre septiembre de 2023 y septiembre de 2024. Y siempre quedará el reproche a la diosa fortuna de haber privado al RecoletasCaja Rural de haber sumado otros tres premios gordos a su palmarés.

En San Amaro la gloria se mide en sudor e ilusión. Por eso los títulos se celebran de una manera especial y por eso la Copa delRey conquistada el 4 de mayo culmina, hasta el momento, la trayectoria del rugby burgalés.

Esta vez, los detalles sí sonrieron al equipo gualdinegro en su enésimo enfrentamiento contra el VRAC en busca de la gloria. Los pucelanos lo tuvieron en la mano, pero la reacción final del Aparejadores valió el título. «Por un momento vi que se escapaba el sueño y que nos pintaban la cara», recuerda el presidente del club, ManuelVadillo, pero este tipo de historias piden a gritos una buena dosis de épica y la remontada llegó a tiempo. 

«Todos empujamos para conseguirlo», asegura. Y no lo dice en sentido metafórico. «Yo tenía delante el murete que delimitaba el palco y no hacía más que empujarlo con los pies debido a los nervios», explica.

Por un momento vi que se escapaba, pero todos empujamos para conseguirlo. Fue un capítulo memorable»

Tomás Carrió levantó la Copa delRey al cielo del Ciudad de Valencia, «un estadio comoDios manda que no es muy emblemático para el rugby, pero sí es un gran escenario».Fue la rúbrica a un fin de semana «de muchas emociones» en el que la afición de Burgos «tiñó Valencia de amarillo y negro». 

Fue «un capítulo memorable» que permite a la entidad desquitarse de la «novatada» de Albacete en 2021 y de la derrota sufrida «en el último momento» en 2023 en Sevilla.Mayo pudo ser aún mejor, pero el VRAC se tomó la revancha en la final por el título de Liga jugada en SanAmaro.

Aquello fue una punzada en el corazón gualdinegro. Sin embargo, lo conseguido obliga a analizar las cosas con perspectiva y lo que cuenta es el camino recorrido hasta llegar a cotas inimaginables hace poco más de 10 años. «Jugábamos un rugby de barro y cerveza y ahora nos felicitan allá donde vamos. Hemos remado mucho desde aquella Primera División en la que contamos con los fichajes de los primeros extranjeros (Ed Weeler y Henry Teofilo) y a partir de ahí no hemos dejado de crecer», destaca Vadillo, quien aboga por «ir siempre adelante y valorar lo que se ha conseguido». 

«Mover a tanta gente y dar espectáculo no está al alcance de cualquier y nosotros lo hemos hecho», recalca. «Es algo importante para una ciudad como Burgos, pero no queremos ser el sueño de una sola noche.Somos un referente, desde la cantera al primer equipo, y debemos afianzarnos como un grande», zanja.