Los taxistas instalan cámaras de vigilancia por la inseguridad

D. ALMENDRES / Burgos
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Los profesionales del sector en Burgos incorporan esta tecnología como una medida disuasoria que reduzca a mínimos la conflictividad, sobre todo en los servicios nocturnos

La flota de taxis de Burgos aumenta las medidas de seguridad con las cámaras situadas en el retrovisor o en la parte superior derecha del vehículo. - Foto: Luis López Araico

Los ojos de un profesional del taxi han visto todo tipo de personas, situaciones y reacciones. La experiencia hace callo y la gran mayoría de momentos delicados se salvan con habilidad y con mucha mano izquierda, pero el sector toma conciencia de lo que le rodea y pasa a la acción. Aunque los profesionales consultados aclaran que Burgos es una ciudad segura, han llegado a la conclusión de que es mejor protegerse de cualquier tipo de conflicto. Sobre todo, de noche. Y el primer paso es anticiparse.

Por este motivo, la flota de taxis de Burgos acelera en las últimas semanas la instalación de cámaras de seguridad en los vehículos. Se trata de una decisión individual, pero los últimos acontecimientos han multiplicado la apuesta por estos sistemas de vigilancia.

Sergio Jiménez, presidente de la Asociación Burgalesa del Taxi (Abutaxi), subraya que el incremento del número de taxistas que cuentan con esta tecnología se debe, en parte, a una reciente «oleada de robos».

Aunque existen otras razones para dar el paso, la creciente inseguridad detectada es un «motivo alarmante» para tomar esta decisión. Como ejemplo, «un compañero fue a buscar un servicio y al llegar le pusieron una navaja en el cuello».El taxista «se pudo zafar», pero sufrió un corte.

Los profesionales deben registrarse en la Agencia de Protección de Datos


«Cada vez más» los profesionales de este servicio público optan por buscar una aliada en la tecnología. «Al final el 100% de la flota lo acabará teniendo, aunque es una decisión que se toma de manera individual», matiza Jiménez, quien subraya que los robos no encuentran el rédito deseado «porque el 90% de los servicios ya se cobran con tarjeta».  

«Hoy en día apenas hay dinero que sustraer a un taxista, pero lo hacemos por nuestra seguridad», explica el representante del sector, quien recuerda que el sistema de vigilancia también vela por el resto de los ocupantes del coche en caso de sufrir un siniestro. «La grabación puede tener validez jurídica», asegura, para poner otro ejemplo reciente.«Un compañero tuvo un accidente en el que un coche se saltó el stop y se dio a la fuga. Gracias a la cámara se le pudo identificar», argumenta.

Una vez asumida la necesidad de apostar por esta herramienta para garantizar la seguridad en la medida de lo posible, el sector destaca que su función principal es disuasoria. «No se trata de grabar a todo el que se monta, se trata de tomar una medida de prevención», aclara el presidente de Abutaxi. 

Los resultados obtenidos hasta el momento dan la razón a los taxistas que ya se han sumado a esta corriente. «Con la cámara se previenen ciertas actitudes.Incluso, se nota que son menos los que vienen con ganas de vacilar o de hacer un 'simpa' -marcharse sin pagar-. Cada vez hay menos graciosos que se montan a las 5 de la mañana y se ponen a hacer cosas como rajar los asientos. Incluso,  esto ayuda a controlar las estafas que se hacen con las tarjetas», asegura.

Burgos se suma a la iniciativa de otras ciudades como Vigo, Bilbao, Vitoria o Alicante


No existe normativa que impida esta práctica. Sergio Jiménez recuerda que el sector ya trasladó al Ayuntamiento de Burgos la idea de instalar cámaras y no encontraron ningún impedimento por parte de la administración local. Eso sí, no se trata de llegar y poner en marcha esta tecnología dedicada a la seguridad. 

«Todo está regulado y tiene plenas garantías. Los compañeros que instalan las cámaras deben estar registrados y cumplir con la Ley de Protección de Datos para atender a todos los detalles relacionados con las grabaciones, su custodia y el borrado», aclara el representante de Abutaxi. Además, los vehículos lucen pegatinas informativas que advierten de esta actividad durante los trayectos. Lo hacen incluso aquellos que tienen la cámara en un lugar perfectamente visible.

Fuentes del sector consultadas aclaran que los profesionales deben registrarse en la Agencia Española de Protección de Datos a través de la herramienta Facilita, destinada a empresas. Los interesados completan el procedimiento oficial y conocen los derechos y obligaciones que les otorga el uso de la tecnología en sus centros de trabajo. Los clientes, por su parte, tienen derecho a solicitar la rectificación de los datos registrados o el borrado de las imágenes.

«Es una pena llegar a esta situación, pero son elementos útiles», defiende un Sergio Jiménez que pone de relieve que los autobuses urbanos «fueron los primeros en instalar cámaras». Los taxistas burgaleses se han sumado a una corriente que ya es habitual en las grandes ciudades y otras capitales como Alicante, Vigo, Bilbao, Vitoria o Santa Cruz de Tenerife también han incorporado cámaras. Incluso, el Cabildo de Gran Canaria aprobó una línea de subvenciones para ayudar a los profesionales a aumentar su seguridad mientras ejercen su profesión de día y, sobre todo, de noche.