Hoteles llenos los sábados y reservas en Semana Santa

B.G.R. / Burgos
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Tras un enero más flojo de lo habitual, el turismo se activa en Burgos. Los establecimientos hoteleros encadenan una buena ocupación el fin de semana desde mediados de mes, situación que se repetirá el próximo

El volumen de entradas para el próximo periodo festivo de abril alcanza en este momento el 60%. - Foto: Alberto Rodrigo

El movimiento de turistas parece haber despertado del letargo de un mes de enero que nunca es bueno pero que, además, este año resultó más flojo de lo previsto para los hoteles de la capital. A menos de un mes para la celebración de la Semana Santa, las reservas ya se han activado, mientras que los fines de semana comienzan a registrar una actividad que ha llevado a encadenar dos sábados de febrero con los alojamientos casi al completo.

La primera vez que se dio esta situación fue el fin de semana siguiente al Día de los Enamorados, ya que el anterior, coincidiendo con el partido de fútbol entre el Burgos y el Racing de Santander, no se cumplieron las expectativas de años pasados. «Se produjeron muchas cancelaciones porque hubo aviso de temporal», explica el presidente de la Asociación de Alojamientos Turísticos, Luis Mata, al tiempo que remarca que la hora del encuentro, 16.15 horas, propició los desplazamientos de ida y vuelta en el mismo día de los aficionados. 

Todo lo contrario ocurrió el pasado sábado, cuando el equipo local se enfrentó al Real Oviedo y empujó la ocupación hasta el 90%. Mata precisa que estas cifras se han alcanzado con precios «muy competitivos» de las habitaciones, al tiempo que avanza que el próximo fin de semana se espera una situación similar y más prolongada en el tiempo con la celebración de los Carnavales. Así, la noche del 1 de marzo la previsión pasa por repetir ese porcentaje, que baja hasta el 80% el viernes y se sitúa en torno al 50% el lunes y martes, jornadas no son lectivas para los escolares.

Caída en días laborales. El también vicepresidente de la Federación de Hostelería asegura que estos niveles no dan pie a «ningún triunfalismo» al subrayar que se trata de días puntuales. «Entre semana la ocupación está siendo más baja de lo habitual», remarca, si bien puntualiza en este punto que existen notables diferencias entre establecimientos independientes y  los de grandes cadenas, que suelen mantener acuerdos con empresas que elevan ese movimiento.

El sector mira ya con esperanza hacia esa Semana Santa tardía de mediados de abril. Mata avanza que el fin de semana del Domingo de Ramos se alcanzará el lleno en la capital por dos circunstancias. Por un lado, apunta a que la afluencia de turistas en esta fecha ha crecido en los últimos años, y, por otro, a que coincide con la celebración de la fase clasificatoria de la Copa del Mundo de Danza, cuya cita internacional también se desarrollará en Burgos a principios de julio.

Este evento, según el presidente de la patronal, asegura una elevada ocupación debido a que apenas se producen cancelaciones. Por el contrario, sí que se cuenta con ellas para las reservas que se manejan de cara a los días más fuertes de la Semana Santa. En este momento, su volumen ronda el 60%, aunque se anticipa una rotación en las mismas motivada por la extendida política de anulaciones gratuita y la entrada de nuevas que compensarán las primeras. Contando con esta circunstancia, los empresarios esperan una primera parte, de domingo a martes, de menor movimiento, que se disparará desde el miércoles y hasta el domingo siguiente con el cartel de completo.

Mata sostiene que este año las tarifas de las habitaciones serán «más ajustadas» y no registrarán el incremento del año pasado, algo que atribuye a una situación propiciada por «un aumento de los salarios, costes y servicios». Considera que el hecho de que el periodo festivo llegue tan tarde supondrá un retraso en el «pistoletazo» de salida del flujo turístico propio de los fines de semana, además de que podría penalizar en cierta medida a destinos de interior en favor de la costa. En cualquier caso, precisa que todas las previsiones quedan condicionadas a la meteorología.