El Gobierno se lo está tomando con calma. Nos habla mucho de la transición energética y del despliegue que se ha hecho en la generación de energías renovables. Sin embargo, no hay noticias sobre las inversiones en proyectos industriales que se están perdiendo o se pueden perder por el retraso en la concesión de acceso y conexión a la red de distribución, la electrificación de esa demanda. Ahora mismo, hay esperando solicitudes por un total de 67 GW, nada menos que el 40% del total de la potencia contratada actualmente.
No se entiende que al presidente del Gobierno se le llene la boca con las posibilidades de España en el desarrollo de nuevas tecnologías, el famoso "salto tecnológico" que no "rearme". O en proyectos relacionados con el hidrógeno o el coche eléctrico, mientras no se da curso a las solicitudes de acceso y conexión de demanda a este tipo de proyectos industriales que quieren instalarse en España o aumentar sus negocios ya en marcha. Todos ellos suman solo en 2024, 18 GW y miles de millones, unos 60.000, que generarían riqueza y puestos de trabajo.
A la espera de una decisión de Transición Ecológica, que hace ya días se reunió con unos 50 representantes del sector, hay solicitudes para centros de datos, almacenamiento, puertos, desarrollos urbanísticos, puntos de recarga para vehículos eléctricos, proyectos de hidrógeno. Es obvio que urge una decisión sobre la ampliación de las redes, que se destapone la situación y que la planificación de las concesiones no se realice cada cinco años como sucede ahora y como están pidiendo las empresas y asociaciones del sector como AELEC. El mundo está cambiando a un ritmo frenético y no parece ni medio sensato que la industria y los negocios se vean obligados a frenar su expansión o que directamente abandonen España por la lentitud, dilación o parsimonia con que el Gobierno se está tomando este asunto, vital para la modernización de la industria española.
Además, la Unión Europea se ha tomado muy en serio, mirando fijamente a España, la necesidad de asegurar el suministro. Ya vimos a finales de 2024 cómo hubo que parar la industria para evitar apagones. De hecho, informes elaborados tanto a nivel europeo como español, aseguran que vamos a tener problemas de cobertura de riesgo de la seguridad de suministro este año, en 2028, 2030 y 2033.