De morir, a salir ileso o herido. Esa es la diferencia en un accidente de tráfico si al salirse de la vía el vehículo se empotra contra el hormigón de un paso salvacunetas o lo evita por un sistema de protección instalado en él. Bien saben la diferencia los 6 ocupantes de los 4 vehículos que desde diciembre del 2023 hasta ahora han sufrido este tipo de siniestro en algún punto de la N-234 entre Sarracín y Hontoria del Pinar. Todos ellos lograron salvar la vida gracias a estos protectores instalados en las cunetas, unos auténticos ángeles de la guarda en la carretera.
Las salidas de calzada suponen el 42 % de los accidentes con víctimas (heridos leves, graves y mortales) en carretera. Esas salidas contra pasos salvacunetas, arquetas o muros de hormigón sobre un tubo de drenaje que pueblan casi todas las carreteras, suponen el 15% de las graves y mortales. Basta con tirar de hemeroteca para comprobar con tristeza como algunos de estos hitos de la N-234 han sesgado la vida de conductores y ocupantes, muertes que quizá podrían haber sido evitadas.
Por citar algunos de los sucesos ocurridos en esta vía, en marzo del 2020 dos mujeres fallecieron en Revillarruz, a la altura del antiguo Rancho; solo dos meses después un joven lo hizo a la altura de Hontoria del Pinar. La causa, la misma, sus coches se clavaron contra el hormigón.
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