Tensa espera ante 'el Día de la Liberación'

Agencias
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El mundo aguarda con incertidumbre el anuncio hoy de los aranceles que impondrá Trump, un pulso de Washington para el que la Unión Europea prepara una respuesta contundente

La imposición de tarifas provocará un escenario de consecuencias imprevisibles a nivel global - Foto: E.P.

Incertidumbre. Es la palabra que podría definir el contexto actual que viven los mercados. No solo a nivel geopolítico. También en el económico, especialmente hoy. Se espera que a las cuatro de la tarde en Washington (22,00 hora española), tras el cierre de la bolsa de valores en Wall Street, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inaugure el Día de la Liberación, la fecha señalada para el anuncio de sus aranceles globales, tal y como informó ayer la Casa Blanca. 

Mientras tanto, la Unión Europea (UE) aguarda con alerta. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, avisó ayer de que los Veintisiete tienen fuerza para «contraatacar» y un «plan sólido» frente a las tarifas adoptadas por el republicano.

Todo dependerá de los planes del magnate norteamericano, pues se espera la entrada en vigor de los llamados «aranceles recíprocos» a aquellos países que, según Washington, mantienen barreras comerciales contra los productos y servicios estadounidenses, una medida que podría afectar especialmente a la UE.

La idea es simple: la Casa Blanca elevará sus tasas sobre bienes y servicios extranjeros para igualar las barreras comerciales y fiscales —como el IVA europeo— que otras naciones imponen a los productos de la nación de las barras y estrellas. «Si ellos nos cobran, nosotros les cobramos», ha repetido Trump en varias ocasiones.

También se espera que la medida afecte a otros productos como el etanol de Brasil, así como a las motocicletas extranjeras en la India o el crudo venezolano, con el objetivo de aislar al régimen de Maduro.

 Tampoco México y Canadá, principales socios comerciales de la Casa Blanca, parece que vayan a librarse de más tarifas adicionales, que podrían aplicarse a productos agrícolas y ciertos tipos de maquinaria. En cambio, los relacionados con partes de automóviles estarán exentos temporalmente. Precisamente, esta industria, la de la automoción, afrontará sus propios aranceles, cuando en la medianoche de mañana entren en vigor gravámenes del 25% a todos los vehículos importados a EEUU.

«Plan sólido»

Nada parece evitar lo que será un paso más en la guerra comercial que ha desatado Trump. Y, pese a que la Unión Europea insiste en que la «confrontación» no «beneficia a nadie», afirma que el bloque tiene capacidad para responder con firmeza al pulso de Washington. 

«Tiene que quedar claro: Europa no ha iniciado esta confrontación. No queremos necesariamente tomar represalias, pero tenemos un plan sólido para hacerlo si es necesario», afirmó ayer la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.

Bruselas ultima la lista de productos estadounidenses que prevé gravar en represalia; unas contramedidas con un impacto potencial de 26.000 millones de euros.

Pero todo queda a expensas del anuncio por parte de Trump, bautizado como Make America Wealthy Again (Hacer a EEUU rico de nuevo) y que tendrá lugar en la Rosaleda de la Casa Blanca y al que acudirán todos los miembros de su Gabinete. Un anuncio que podría tener consecuencias imprevisibles en el sistema económico global.