Félix Escribano

Luces Largas

Félix Escribano


Viaje al pasado. El otro ‘milagro de la luz’

08/03/2025

Seguramente conocen o han oído hablar del llamado 'milagro de la luz', ese curioso fenómeno que se produce todos los años en los equinoccios de primavera y de otoño en tres templos burgaleses: San Juan de Ortega, San Nicolás y La Cartuja de Miraflores. Si no hay mala suerte y el cielo no está nublado, justo en esos días el rayo de luz del atardecer que entra desde poniente proyecta un círculo que recorre la nave y en un momento preciso se posiciona exactamente en el centro del retablo, o en un capitel en concreto, como en el caso de San Juan de Ortega. Parece evidente que estos efectos no resultan casuales, sino que responden a la intención de sus autores de resaltar el mensaje litúrgico de un determinado grupo escultórico, lo que se ve corroborado si tenemos en cuenta que en los tres casos trabajaron los mismos arquitectos, nada menos que el taller de los Colonia.

Pues bien, en el último Boletín de la Institución Fernán González que acaba de salir esta semana hay un artículo que redunda en este tema y me ha parecido tan interesante que merece ser conocido más allá del ámbito académico. El título asusta un poco: Reconstrucción del pasado en la catedral de Burgos con herramientas de software: Diseño solar y alineaciones astronómicas en la capilla de la Concepción en el siglo XV. En resumen, nos explican que el 'milagro de la luz' también se producía en la Capilla de Santa Ana de la catedral, en la que igualmente trabajaron precisamente los Colonia. Todo cuadra. Efectivamente, en la pared del poniente de esta capilla existe un óculo hoy cegado por el que originalmente entraba el rayo de luz que, según se demuestra científicamente en la investigación, los días de los equinoccios iluminaba exactamente la escena central del espléndido retablo que representa el abrazo de san Joaquín y santa Ana, los padres de la Virgen. Es decir, se ponía el foco en el relato litúrgico de la Concepción de la Virgen, que es precisamente la advocación de esta capilla catedralicia.

Esta escena que podemos imaginar maravillosa hoy no se puede disfrutar, porque en el periodo barroco se construyó la colindante capilla de Santa Tecla, con más altura que las pequeñas capillas que había anteriormente, tapando por tanto el mencionado óculo y anulando la entrada del rayo de luz. Un pequeño detalle, pero sin duda interesante dentro del proceso constructivo de la catedral.

Los autores de este estudio son dos investigadores catalanes y otros dos burgaleses, el historiador Jose Antonio Gárate y el joven arquitecto Víctor Jorgensen, ambos estudiosos de otros aspectos de la catedral, que en esta ocasión se han fijado en algo en lo que nadie había reparado hasta ahora. Enhorabuena.