La Temporada Lírica de Burgos ha conseguido posicionarse en la programación cultural por realizar un binomio imprescindible: contar con cantantes que han actuado en el Real o el ABAO junto a artistas locales en la orquesta, coro, ballet, escenografía o figurinismo: "Son producciones de primer nivel con cantantes de primer nivel y gente de Burgos, una combinación muy importante", ha recalcado Pedro Bartolomé, director de la Joven Orquesta Sinfónica de Burgos (JOSBu) y de este proyecto, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento y la Fundación Caja de Burgos, que aportan entre ambos 140.000 euros. "Hay que valorar la importancia de ir al teatro, de dejarse llevar. Nadie sale indiferente, siempre sale tocado. La ópera es la obra de arte total, como decía Wagner", ha añadido.
Para este año se han programado dos zarzuelas y dos óperas, con doble función cada una. La IV Temporada Lírica arranca los días 26 y 27 de abril con 'Don Pasquale', de Donizetti, una ópera que explora los temas del amor, los celos y la eterna lucha entre la juventud y la vejez, será semiescenificada y Antón Armendáriz llevará la dirección de escena.
Dentro de las fiestas de San Pedro, los días 29 y 30 de junio, se representará la zarzuela 'El fresco de Goya', de Joaquín Valverde, donde está incluida la canción de 'La Pascuala', que en Burgos se entona cada 1 de enero. Aquí participan la Schola Cantorum y el Ballet Antología, la coordinación artística es de Elisa Sanz y la dirección de escena, de Roberto Méndez. 'La Pascuala', según ha adelantado Bartolomé, "es una isla dentro de la zarzuela", que suena casi al principio y sirve para entender el contexto de la época.
La representación de 'Gigantes y cabezudos', de Fernández Caballero, está prevista para el 27 y 28 de septiembre. En este caso repiten Méndez, Sanz y el Ballet Antología y como coro, el Orfeón Burgalés.
Por último 'La Bohème', de Puccini, llegará en diciembre (días 7 y 8) con el Orfeón Burgalés, el Orfeón Infantil y la dirección de escena de Javier Sariot.