La siniestralidad registrada por el seguro agrario en 2024 ascendió a 712 millones de euros. Se trata del cuarto año consecutivo por encima de los 700 millones de euros en daños, aunque alejado de los 1.241 millones de euros de 2023, año en el que el campo español sufrió una sequía histórica.
Las heladas registradas entre enero y marzo fueron algunos de los eventos más dañinos; entre ellas, las que afectaron a producciones de frutales, cítricos y hortalizas del área mediterránea. También son destacables las acaecidas a finales de abril y comienzos de mayo, que provocaron graves daños, principalmente, en viñedos de La Rioja, Álava, Castilla y León y Castilla-La Mancha. En total, los siniestros por esta causa sumaron 79 millones de euros.
Pese a que la primavera tuvo, en general, un carácter húmedo o muy húmedo en casi toda la península, los daños por sequía se repitieron por tercer año consecutivo debido a la escasez de precipitaciones desde el final del invierno y durante toda la primavera en algunas zonas del país. Se registraron siniestros en las principales producciones de cultivos herbáceos extensivos del Bajo Aragón, Cataluña, litoral mediterráneo, oeste de Andalucía y Castilla-La Mancha, con un coste total de 115 millones de euros.
Las indemnizaciones abonadas por las tormentas de pedrisco, viento y lluvia (las más abultadas) suman, en total, 261 millones, distribuidos en una treintena de líneas de seguro. En particular, solo los daños provocados por la dana registrada en Valencia a finales de octubre supusieron 60 millones de euros en indemnizaciones.
En el conjunto del año 2024, Agroseguro gestionó 118.000 siniestros agrícolas correspondientes a una superficie de 1,66 millones de hectáreas. Además se atendieron 103.000 siniestros pecuarios, así como 1,38 millones de servicios de retirada y posterior destrucción de animales muertos en explotaciones ganaderas.