Abril de 2024. La Policía Local, «siguiendo instrucciones de servicio», remite informe con motivo de una inspección al establecimiento ubicado en el número 21 de la calle Fernán González, que definen con el «nombre comercial Peña Comunista» pero que realmente es la sede del PCE (Partido Comunista) y de Izquierda Unida. Los agentes, según reproduce la resolución a la que ha tenido acceso este periódico, «comprueban» que el local «se encuentra abierto al público, con la música en funcionamiento y con quince clientes en su interior consumiendo bebidas, los cuales, tras ser preguntados, manifiestan que han abonado sus consumiciones y que han entrado libremente y sin ningún condicionamiento o requisito y que no pertenecen a ninguna asociación».
Se detalla que «una vez comprobado que carece de autorización para ejercer la actividad clasificada, se procede a levantar acta de infracción», que es remitida a la sección de Servicios del área de Licencias del Ayuntamiento de Burgos.
Servicios requirió entonces la licencia ambiental para el ejercicio de la actividad de hostelería. Y detallan que les solicitaron una reunión para el 7 de octubre «a la que los responsables no acudieron».
El 4 de noviembre, en una resolución firmada por el concejal de Servicios, José Antonio López, se dio un plazo de diez días para presentar la comunicación ambiental y se amenazó con «al precinto del establecimiento».
El secretario general del PCE,Manuel Capilla,presentó un recurso de reposición en el que, según la resolución municipal, se detalla que estos locales «son titularidad del Partido Comunista, su sede, así como de Izquierda Unida, que los utilizan para sus reuniones, formación, charlas, conferencias» y «para las necesidades de trabajo y de actividad de un partido político».
En el mismo recurso defendieron, según el relato municipal, que «no necesitan ningún tipo de autorización administrativa puesto que no ejercen ninguna actividad y que, en el caso de que sí se considerara que ejercen alguna, ésta ya se entendería otorgada tácitamente puesto que desarrollan las mismas , sin haberse introducido modificación alguna, desde la adquisición del inmueble en 1981».
Defienden que no entienden de dónde se han sacado el Ayuntamiento eso de Peña Comunista ya que no existe como tal y defienden que al ser un local que inició su actividad en 1981 cuenta ya, en virtud de varias disposiciones legales de 1993 y 2003, con la autorización.
En Licencias se aferran al informe de la Policía Local para defender que allí se estaban vendiendo bebidas, a lo que añaden que no consta ninguna autorización concedida para el ejercicio de actividad alguna sujeta a licencia o comunicación ambiental». No obstante, la han vuelto a requerir y amenazado con el cierre.
La situación es delicada ya que en el caso de que se considere que el local no tiene esta licencia, resultaría imposible regularizar la situación como bar en una Zona Acústicamente Saturada (ZAS).Es decir, donde no se pueden conceder más autorizaciones hosteleras.
Al mismo tiempo, parece complicado clausurar un local en el que se ejerce un derecho fundamental como es el de reunión de un partido político. Se ha pedido al letrado municipal que elabore un informe para aclarar la situación.