Investigan a una mujer de Tobalina por amenazar a sanitarios

A.C. / Quintana Martín Galíndez
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La Fiscalía denunció los hechos en el Juzgado de Villarcayo tras comunicarle Sacyl las situaciones de peligro de los profesionales del centro de Quintana Martín Galíndez, a quienes ha sacado hasta un hacha

Imagen de archivo de una profesional sanitaria en consulta. - Foto: Patricia

El Juzgado de Instrucción número 1 de Villarcayo investiga a una vecina del Valle de Tobalina como presunta autora de delitos de amenazas y atentado contra la autoridad tras la denuncia que interpuso la Fiscalía por las «continuas agresiones que vienen sufriendo los trabajadores del equipo de Atención Primaria del Centro de Salud» del municipio, ubicado en Quintana Martín Galíndez. El asunto se ha judicializado tras decenas de episodios que se repiten, al menos, desde hace dos años, y que llevaron al Servicio Territorial de Sanidad de la Junta de Castilla y León a poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía Provincial, como ha podido saber DB por fuentes cercanas al caso. 

La investigada utiliza de forma habitual las llamadas al 1-1-2 de Emergencias Sanitarias de Castilla y León para solicitar asistencia médica, en ocasiones con nombres falsos que no se corresponden con su identidad. Yuna vez que los profesionales llegan a su domicilio se suceden diferentes episodios, en los que ha llegado a sacar un hacha para amenazarles hasta en dos ocasiones o ha arrancado una motosierra, también al menos, en dos de las visitas, según consta en el juzgado. En otros casos rechaza la asistencia médica y «en muchas ocasiones lanza amenazas verbales y físicas» que reciben tanto el equipo médico como los agentes de la Guardia Civil que suelen acompañar a los sanitarios, tras ser requerido su apoyo desde el Centro de Salud.

La investigada es una conflictiva vecina de Tobalina que también ha sido protagonista de altercados con vecinos o visitantes del municipio, con condenas por intentar atropellar a una mujer en Quintana Martín-Galíndez, o causar daños en la vivienda del entonces alcalde pedáneo de su localidad, así como por conducir sin carné o bajo la influencia de alcohol o drogas.

La sospechosa llama al 1-1-2 para pedir asistencia,  en ocasiones con nombres falsos


La Fiscalía ha puesto los hechos en manos del Juzgado que instruye diligencias sobre el caso ante la gravedad de los hechos. En su denuncia se relatan las numerosas ocasiones en que la mujer investigada ha acudido al teléfono de urgencias a cualquier hora del día. Sus peticiones de atención médica, en la que en ocasiones se han movilizado ambulancias plantea «encontrarse mal», que «está muy mal», que está «sangrando» o que necesita «atención urgente».

En las situaciones denunciadas, desde Sanidad alertan de que esta mujer «habría puesto en riesgo la integridad física del personal» del Centro de Salud, al que en ocasiones también ha acudido personalmente. Asimismo, destacan como este comportamiento conlleva «un mal uso de los recursos de forma continuada en una zona rural saturada y con recursos limitados, como es el Valle de Tobalina». Puesto que muchas veces rechaza la asistencia que ella misma ha pedido, desde Sanidad también plantearon a la Fiscalía como su comportamiento podría conllevar «una clara merma de la atención que hubiera podido prestarse» a otra persona, en caso de sufrir una urgencia real y más importante.

Yes que es habitual que esta persona no permita que la examinen los servicios médicos y la visita que ella misma ha solicitado con urgencia acabe con los profesionales expulsados de su casa o de su entorno en medio de insultos y graves amenazas. La denuncia también relata episodios con un perro agresivo de la paciente que hace pasar a los equipos sanitarios por situaciones de gran tensión y dificultad. En su denuncia ante el Juzgado, la Fiscalía solicita, entre otras pruebas, que un médico forense emita un informe sobre el estado de salud mental de la investigada para conocer si le puede afectar en su comportamiento.