Santa Catalina tiene el título de barrio más populoso de Aranda de Duero, con 7.000 habitantes. Su asociación de vecinos, está compuesta por 520 personas y trabaja desde hace 50 años por potenciar e impulsar la zona. Su presidente, Antonio Adeliño, renueva su puesto y analiza todas las novedades y necesidades con las que se enfrenta en los próximos años.
El barrio Santa Catalina va a ser protagonista de muchos cambios, por ejemplo, la ejecución del ARU, ¿qué supone esto para los vecinos?
Esperemos que se desarrolle todo el plan, porque creo que son 950 viviendas proyectadas para esta mejora. De momento estamos en la primera fase, corresponde a la barriada de los bloques, serían casi mil viviendas transformadas. Eficiencia energética, quitar las humedades, arreglar los tejados, poner calefacción nueva...
Desde su punto de vista, ¿el envejecimiento de la población de Santa Catalina, puede revertirse con estos proyectos?
Sí, hombre, claro que ayudará a que gente joven venga a vivir al barrio. Aunque las viviendas del ARU están todas ocupadas. Y precisamente, la gente que se ha ido del barrio es porque no tenían ascensores y porque su movilidad era reducida y no había forma de que las comunidades de vecinos de estos bloques instalaran el ascensor. Ahora, con este plan lo van a hacer, porque encima les va a costar solo el 15% del total del proyecto, que es una millonada. Entonces, ¿probablemente venga gente joven? Seguramente sí.
El proyecto de la ronda interna también les afecta directamente, ¿en qué cree que beneficia al barrio?
Efectivamente. Estábamos ahí constreñidos, con pocas conexiones. Llevamos muchos años detrás de esta reivindicación, probablemente más de 40. Nadie ha hecho nada hasta esta última fase, hasta el anterior equipo de gobierno, que ya lo planteó, y este que lo ha impulsado. Cuando esté el hospital nuevo se conectarán los barrios y así facilitará la salida, porque estábamos muy limitados. Si se hace, además, conseguiríamos que el tráfico de camiones que vienen de la Sierra de la Demanda fueran por esa carretera y que no se metiera por la mitad de Aranda para ir al polígono industrial.
Otro gran proyecto que ya está en marcha es el centro cívico, que se va a convertir en un edificio preparado para acoger la universidad. ¿Cómo se ve la posibilidad de que haya una sede de la UBU en el barrio?
Pues bien, lo vemos bien. Dará también vida al barrio y traerá gente joven. Probablemente muchos pisos que estén desocupados, podrán habitarse por estudiantes. Además, ampliará el espectro cultural de Aranda y servirá de cantera para un hospital. Nos gustaría que se lograra, pero vamos, últimamente nos vienen dando malas noticias. El Rectorado de la UBU parece que no lo considera prioritario. Aparte de eso, vamos a lograr ahí que se haga también una plaza pública, en la zona que ahora está cerrada, lo que era el patio va a quedar abierto, y esperamos poder usarlo también los vecinos.
Si viene la UBU, muchos pisos que están desocupados podrán habitarse por estudiantes»
¿Qué reivindicaciones tiene la asociación de vecinos ahora mismo?
Tenemos algunas bastante complicadas de realizar, por decirte de alguna manera. Nos gustaría que se haga en Santa catalina una piscina cubierta. Sobre todo, porque esta instalación no solo es para uso deportivo, también es para uso terapéutico. Otra de las grandes cosas es que insistimos mucho en que las aceras cumplan la norma de accesibilidad y movilidad. ¿Por qué? Porque primero son estrechas todas o casi todas, y después los bordillos de acceso están todos mal y esto implica caídas y otros incidentes.
Santa Catalina está señalado por la situación de la calle Hospicio, ¿les preocupa esta situación?
Ahí hemos tenido reuniones con la Policía Nacional. Hemos tratado del tema y sabemos que ellos hacen lo que pueden. La gente sale con dos copas de más, y a altas horas de la noche, pues hay peleas que a veces terminan en navajazos, que es lo peligroso. Llevamos tiempo con el problema de la venta de drogas, pero ahora se le suman estas situaciones
desagradable de peleas entre, vamos a decir, bandas latinas que no son en realidad bandas latinas, son grupos.
¿Qué otros problemas en el barrio le preocupan?
La okupación. Tenemos tres viviendas en esa situación, aparte de las que tienen inquiokupas. De estos de que se han metido ahí y no se van. Pero bueno, es un problema que se da, y se intenta buscar soluciones para evitarlo. Esto preocupa más en el barrio que las peleas nocturnas, porque nadie estamos exentos de que nos pase.