El Ayuntamiento tiene clara la necesidad de abrir un tercer punto limpio en la ciudad e iniciará en 2025 los trámites para la redacción del proyecto. Sin embargo, la administración local cambia el paso marcado el pasado año obligado por las circunstancias y ahora estudia trasladar esta iniciativa a Fuentecillas ante la imposibilidad de impulsarla en Gamonal en el corto plazo por cuestiones técnicas y urbanísticas.
El equipo de Gobierno municipal insiste en la importancia de que el barrio más poblado de la ciudad cuente con un centro de recogida que dé cobertura a sus necesidades. De esta forma también se reducirá el volumen de enseres domésticos gestionados en los puntos disponibles en este momento, aunque el foco de atención cambia de lado a la espera de dar con una solución de futuro.
«Hace falta un tercer punto limpio. Eso está claro», zanja el concejal de Medio Ambiente, Carlos Niño. Las circunstancias, sin embargo, invitan a los responsables municipales a variar su planteamiento y la idea inicial da paso al desarrollo de una nueva alternativa.
Gamonal tendrá su punto limpio antes o después, pero los obstáculos técnicos surgidos en los últimos meses para sacar adelante este proyecto tal y como estaba concebido enfrían esta posibilidad por el momento. «Seguimos estudiando solares disponibles, pero no encontramos una parcela que sea apta y, aunque insistiremos, será difícil porque algunas son pequeñas y otras no son dotacionales», explica el edil.
Esta situación no ha sorprendido a los responsables municipales, quienes ya advirtieron el pasado verano de las dificultades que planteaba dar con un solar que ofreciera la superficie y las características deseadas. «Tiene que ser una parcela amplia y que cumpla los requisitos. Si no pensaríamos en otra ubicación», matizó meses Niño. Finalizado el rastreo de manera infructuosa, se apostará por el plan B.
El paso definitivo se dará en el momento en el que hallen la localización idónea en la zona este de la ciudad. Mientras eso ocurre, el área de Medio Ambiente, en colaboración con Urbanismo, pone sobre la mesa una posibilidad real en el lado opuesto del mapa.
El sector oeste, una de las zonas de mayor expansión en los últimos años, también contará con un punto limpio y, salvo nuevo contratiempo inesperado, el Ayuntamiento encargará el proyecto con cargo a los presupuestos de 2025 para levantar allí la tercera dotación de la ciudad destinada al servicio de recogida de enseres domésticos.
Los responsables municipales buscan un solar con capacidad de ampliación
El Ayuntamiento aún no ha hallado la localización deseada, pero asume que ahí sí la encontrará. El objetivo es afinar en las próximas semanas la búsqueda del terreno para levantar el tercer centro de recogida de la ciudad en el entorno de Fuentecillas y el lugar agraciado será aquel que reúna las condiciones técnicas requeridas. Entre ellas, destaca la necesidad de disponer de un solar grande que permita la futura ampliación de los servicios.
Actualmente, la ciudad de Burgos cuenta con dos puntos de recogida de residuos situados al norte (junto al Hospital Universitario) y otro al sur (en el camino de Valdechoque). Además, desde el mes de septiembre de 2021 los ciudadanos disponen de un punto limpio móvil que ofrece servicio de lunes a viernes en diferentes barrios para facilitar la entrega de residuos a personas con movilidad reducida, mayores o que no dispongan de vehículo propio.
No solo se ha incrementado la recogida selectiva en los contenedores situados en la vía pública (papel y cartón, plástico, vidrio, orgánico y basura) sino también en los puntos limpios, en los que se depositan residuos que pueden reutilizarse. La conciencia del reciclaje va en aumento y solo en el primer semestre del pasado año el uso de los puntos limpios creció un 23% y más de 20.000 usuarios habían utilizado hasta entonces este servicio municipal.
Otro aspecto a tener en cuenta para impulsar la creación de un tercer centro de recogida fue la situación generada por el incendio registrado en el punto limpio del G-3 en el mes de agosto. El recinto permaneció cerrado más de un mes, dejando así al punto limpio sur y al servicio de recogida móvil como únicas alternativas para los ciudadanos.
También hubo personas incívicas que depositaron durante esas semanas sofás, colchones o sillas a las puertas del lugar afectado por el fuego, a pesar de que se advirtió de que se llevaran a Valdechoque mientras se reparaba el recinto.