«Había 800 facturas sin pagar a empresas o autónomos»

C.G. / Aranda de Duero
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ENTREVISTA | Tras la dimisión de María de las Viñas Ortuño, el equipo de gobierno en Aranda de Duero ha reestructurado los puestos de sus ediles para cambiar las cabezas de algunas áreas y poner al frente de Personal a Belén Esteban

Belén Esteban, concejala de Personal y Deportes en el Ayuntamiento de Aranda de Duero. - Foto: Luis López Araico

Con la salida de Ortuño del Ayuntamiento, el equipo de gobierno se vio empujado a un nuevo reparto de concejalías con el objetivo de colocar a cada uno de los ediles en puestos que se ajusten a sus perfiles. Belén Esteban, que ya tenía una notable carga de trabajo, ha asumido Personal, un área que se encuentra inmersa en la creación de una nueva Relación de Puestos de Trabajo. Un proceso que podría solucionar uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el Consistorio: la falta de empleados.

¿Cómo se plantea una nueva etapa en el Ayuntamiento en la que ha asumido un cargo tan complejo?
Me ha caído mucha responsabilidad. Ahora mismo hay más de 300 trabajadores en el Ayuntamiento que se traducen en 300 familias, mucha gente que, además, da servicio a todos los ciudadanos. Sumado a eso, Personal es un área muy problemática en Aranda que arrastra una cantidad de problemas terroríficos. Tenemos a los trabajadores del Ayuntamiento con un convenio de 1996, en el caso de los laborales, y en el de los funcionarios de 2001. Es terrible. ¿Cómo se ha dejado tanto tiempo? Es muy problemático. Estoy intentando ponerme al día de todo el trabajo que se ha hecho en 20 meses y poder retomarlo.

¿A qué retos se enfrenta en el área de Personal durante sus próximos años de mandato?
Los retos son terminar la RPT y los convenios, y que no se rompa el diálogo con los representantes sindicales, que se fortalezca. Si el día de mañana no estamos nosotros, que queden los mimbres para que no se vuelva a la antigua situación, que siga siendo obligatorio negociar, sentarse, hacer todas las mesas de trabajo y de negociación que hagan falta. No contar con los trabajadores me parecería un retroceso tremendo. Dejar una estructura establecida que no se pueda vulnerar en el futuro, entre quien entre.

¿Qué le resulta primordial a la hora de ponerse a trabajar?
La RPT. La relación de puestos de trabajo es el principio de la solución a muchos problemas, pero, por sí sola, sin trabajo detrás no arregla nada. Me estoy intentando poner al día con todo lo que ya se había acordado hasta ahora, hasta qué punto se había llegado, qué es lo que queda. Estoy preparando varias reuniones durante esta semana, que hasta ahora, sin tener toda la información, no podía celebrar. A eso hay que sumar que tenemos muchos puestos sin cubrir que hacen mucha falta, gente de baja a la que cuesta suplir. Sin ir más lejos, tenemos el mejor ejemplo del área de Intervención.

No contar con los trabajadores del Ayuntamiento de Aranda me parecería un error tremendo. Hay que crear una estructura que no se pueda vulnerar, entre quien entre en el futuro»

¿Qué hace tan difícil suplir las bajas de los empleados públicos?
Muchos motivos. Primero, los procesos para contratar a una persona son superlargos. Después, cuando consigues una bolsa de trabajadores, muchos rechazan el puesto, nos está pasando continuamente. Por las condiciones que tiene el trabajo, a veces a los aspirantes no les interesa aceptarlo y hay que volver a empezar otra vez un proceso de selección. Es complicado, no es tan fácil como en una empresa, si te cae alguien de baja, contratas y ya está. 

¿Dónde se notan más estas bajas?
Ahora mismo, en Intervención. Muchos funcionarios del Ayuntamiento se han derivado para reforzar esta área. Y de hecho, ahora están funcionando a costa del trabajo de esta gente fuera de su horario de su jornada laboral, y del esfuerzo que están haciendo. Había unas 800 facturas sin pagar, algunas con seis meses de retraso de empresas de Aranda o autónomos y hemos conseguido que se esté dejando el contador a cero, gracias a quienes se han prestado a echar una mano. 

Habla de la importancia de sacar adelante la RPT, ¿en qué punto se encuentra ahora mismo?
Pues la RPT, ahora mismo, digamos que está, podría decir que al 60%. O sea, está hecha. Digamos que quedaría una segunda ronda de negociaciones con todos los actores implicados. Pero todavía no se ha llevado a una comisión de Personal y son muchos puntos, desde muchos sindicatos, con muchos representantes, con la parte política y muchas cosas que cerrar. 

¿Cómo calificaría esta RPT en la que trabajó su compañera?
Es una buena RPT, creo que puede ser el principio para que el ciudadano empiece a ver que las cosas funcionan. Pero esto tiene que venir con una nueva negociación de los convenios colectivos y con ello actualizarlos. Desde mi punto de vista, comparada con la que el PP dejó medio hecha anteriormente, no hemos añadido muchos más puestos de trabajo, unos 20 o 30 más en el global, pero sí que hay un gran cambio respecto a la organización del trabajo.

¿Qué tipo de cambios según su punto de vista mejoran este sistema de organización de trabajo?
Por ejemplo, nuestra RPT plantea que cada área del Ayuntamiento tenga su propia administración. Lo que conllevaría, no saturar Contratación, y con ello, no saturar Intervención. Cada concejalía sería mucho más autónoma y no se crearían los cuellos de botella que tenemos ahora, que todo tiene que pasar por una mesa muy concreta o por obras para una licencia. Esto, al final, repercute no solo en que los trabajadores estén saturados, sino que el trabajo no sale. Hay que tener en cuenta que las RPT son máximos, no vamos a cubrir necesariamente todos los puestos, pero sí que nos ayudaría tener la posibilidad de, en un momento dado, usarlo si es necesario. 

La RPT está al 60%, pendiente de una segunda ronda de negociaciones con todos los actores implicados»

¿En qué áreas resulta más urgente una actuación por parte de Personal?
Urbanismo es absolutamente prioritario. Además, todo el área de innovación y la de servicios económicos, en la que ya se están incorporando trabajadores. Realmente, los cuellos de botella, que nosotros hemos detectado en el Ayuntamiento, están, sobre todo, en Intervención y Obras.

¿Detecta que haya otras cuestiones que podrían favorecer a reforzar estas concejalías además de un mayor número de empleados ?
Las herramientas que tienen los trabajadores para trabajar son del siglo pasado, literalmente. Hace que tarden muchísimo tiempo en hacer ciertas labores. Hablamos de ordenadores, programas, aplicaciones... muchísimas cosas. Muchas nuevas tecnologías pueden hacer que el trabajo de los empleados públicos sea mucho más eficiente, mejor para ellos y para los ciudadanos. Hacer todo mucho más rápido y más acorde con cómo se trabaja hoy en día, tenemos ordenadores que no podemos actualizar, porque no se hacen actualizaciones para ellos. 

Antes de asumir esta concejalía ya contaba con otra gran tarea, la representación en la Diputación de Burgos. ¿Cómo podrá hacerse cargo de todo el trabajo?
Bueno, como sé que mi tiempo aquí es finito, pues es una cuestión de remangarse y ponerme a hacerlo. También los compañeros nos ayudamos muchísimo. Ellos entienden perfectamente que la responsabilidad que tengo yo ahora es enorme, y vamos a intentar llevar el área de personal de una manera diferente, mucho más consensuada, entre todo el equipo de gobierno. Al final cualquier decisión que se toma en personal afecta a todos los demás. Entonces, es un poco absurdo que yo haga la guerra por mi cuenta, así que, vamos a tomar las decisiones en conjunto. Sí que es verdad que van a ser tareas compartidas con los compañeros, que ya tienen mucho trabajo, pero creo que es la manera. Todos creemos que es la manera. No me da miedo. Siento la responsabilidad, pero no me da miedo. 
Quiero decir que si nos hemos presentado a esto, es para intentar dejar el Ayuntamiento mucho mejor de lo que estaba. Ya he renunciado a una concejalía de las que llevaba y, por suerte tengo otra, Deportes, que está muy bien engrasada, a la que igual ahora, puedo dedicar menos tiempo. Probablemente esté mucho menos tiempo en Diputación, porque a nosotros, los arandinos nos votaron para hacer cosas aquí. Y no es que no me preocupe la comarca, que me preocupa una barbaridad, pero mi obligación primera es Aranda.