La Junta de Castilla y León tiene paralizada por «deficiencias» y «carencias» una licencia solicitada por la empresa Cristal Mining Coal para reabrir una mina en León. Se da la circunstancia de que esta empresa es del mismo propietario que la mina de Degaña, donde este lunes fallecieron cinco mineros leoneses en una nueva tragedia bajo tierra. «Hay carencia de documentación y con carácter previo a este suceso se habían pedido más trámites y documentos», reconoció el portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. Allí explicó que la empresa lleva sin responder al requerimiento del Ejecutivo autonómico desde diciembre de 2024 y detalló que la solicitud de Cristal Mining Coal es relativa a una vieja mina en Sosas de Laciana (León), la misma comarca de la que eran natales cuatro de los cinco fallecidos este lunes en la explotación asturiana.
Fernández Carriedo señaló que esta actuación, que está siendo gestionada por la delegación territorial de León, se trata de un expediente administrativo que será tramitado «al margen» de las posibles repercusiones judiciales que pueda tener para el titular de la empresa el caso del accidente mortal de Asturias:«Es nuestra obligación». En cualquier caso, hizo suyo el mensaje lanzado este martes por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y sentenció que el Ejecutivo autonómico «no va a autorizar» la reapertura de ninguna mina si no cumple con «los requisitos de máxima seguridad exigibles».
El portavoz abundó sobre la situación de esta licencia y detalló que desde la Junta se le reclamaron hace cuatro meses «más trámites y documentos» para subsanar las «carencias» que presentaba la propuesta inicial pero «a día de hoy no los ha cumplido», ante lo que mostró sus dudas sobre si la empresa «querrá renunciar al proyecto». Algunos de estos documentos que se le pidieron a la empresa están relacionados con la particularidad de que se trata de un monte de utilidad pública y otros de carácter medioambiental.
El proyecto
La documentación del proyecto, a la que tuvo acceso Efe, y la publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León, en enero de 2025, del procedimiento de información pública, acreditan que es esta la empresa que actualmente tiene en tramitación permisos para trabajar en esta explotación minera. Bajo el nombre de 'Tercera Petronila', el empresario ha solicitado ante la Junta los permisos ambientales y de uso de monte público necesarios para aspirar a reabrir esta mina, que inicialmente fue vendida en mayo de 2024 por Coto Minero del Cantábrico –antigua Minero Siderúrgica de Ponferrada– al empresario Antonio Oliveira Ferreira, quien posteriormente la cedió a la firma Cristal Mining Coal, según consta en la documentación del proyecto.
Al igual que en el caso de la mina asturiana siniestrada, la intención de este proyecto es la extracción de antracita para su transformación en grafito, un material de alta demanda en la actualidad por su uso en automoción. La explotación se ubicaría en un terreno de unas 56 hectáreas, localizadas en la parcela 2.150 del polígono 7.