Las últimas lluvias han causado varios derrumbes y hundimientos de tierra en el barrio de bodegas de Fuentespina. Un hecho que la oposición del Ayuntamiento de la localidad achaca a la inacción del equipo de gobierno. Según explica Pablo Piera, concejal del PP, el PSOE no ha trabajado para mejorar esta zona desde que entró al poder hace 18 años. «No hay mantenimiento, todos los fondos se han ido a la piscina y a un rocódromo que está sin usar», argumenta el edil.
Los concejales populares consideran que durante un periodo largo de tiempo no se han arreglado los caminos, ni se han canalizado las aguas, unas tareas, que podrían haber ayudado a evitar este tipo de movimientos en la tierra. Piera calcula que, actualmente, hay alrededor de 20 bodegas hundidas y que algunas de ellas no son demasiado antiguas.
Por su parte, la alcaldesa de la localidad, María José Mato explica las dificultades con las que se ha encontrado el Ayuntamiento para actuar sobre las bodegas durante los últimos años. La multipropiedad de algunas de ellas y la falta de cooperación de muchos titulares ha supuesto uno de los mayores retos para mantener la zona en buen estado. «Hay gente que tiene sus bodegas muy bien acondicionadas, pero los que la tienen y no las usan son carne de cañón», replica la alcaldesa.
La primera edil añade que los trabajos para poder reparar los agujeros que han aparecido no se pueden realizar por el momento, ya que la tierra tiene que asentarse. «Según ha estado lloviendo no puede entrar una máquina, porque se hunde todo», aclara Mato.
Actualmente, el Ayuntamiento trabaja para aprobar una ordenanza para mejorar la gestión de las bodegas. «Estamos haciendo una modificación puntual de normas para poder atajar todo esto. Pero eso lleva un tiempo porque no es de hoy para mañana», asegura Mato.
Por otro lado, el pueblo cuenta con una asociación de Amigos de las Bodegas que ya ha mantenido algunas conversaciones con el Ayuntamiento para trabajar por este bien. María Jesús Salinero, responsable de la junta directiva, explica que, últimamente, sí que ha habido interés por la recuperación de las bodegas pero asegura que esta tarea corresponde a todo el pueblo para poder, «dar lo mejor posible para todos».
Unidad de los vecinos. Con alrededor de 80 personas, esta entidad tiene como objetivo «sacar adelante un patrimonio que se estaba viniendo abajo». La actual responsable de la organización explica que buscan que los habitantes del pueblo se conciencien y cuiden este tesoro.
En colaboración con la asociación de jóvenes de la localidad, han organizado para el próximo 24 de mayo una fiesta en el cerro de las bodegas que les permita ponerlas en valor.