La victoria del UBU San Pablo ante el Caserío Ciudad Real ha supuesto un chute de energía para la plantilla de cara a lo que resta de temporada. Ascender de forma directa sigue siendo complicado porque los rojinegros no dependen de ellos mismos, pero llegados a este punto no renuncian a nada, sabedores de que siempre les quedará la opción del play off. «Estamos más vivos que nunca», asegura Jaime González, máximo goleador de los burgaleses con una media de 5,4 dianas por encuentro.
El extremo leonés fue uno de los grandes artífices del triunfo del UBU San Pablo ante el líder. Anotó un total de 10 tantos, cinco de ellos en un inicio trepidante, y se mostró infalible desde el punto de penalti. Tanto él como sus compañeros firmaron uno de los mejores partidos del curso, sobre todo en la primera mitad, para doblegar a un rival que llevaba 15 compromisos ligueros consecutivos sin perder.
«La primera parte en defensa fue casi perfecta y en ataque hicimos nuestro juego para llevarnos un buen margen para el descanso», analiza González, quien se muestra más crítico con la actuación del equipo en la segunda. «Ellos se vinieron arriba, empezaron a remontar gol a gol y nosotros no ajustamos bien del todo las defensas. Nos costó mucho en las presiones, pero al final sacamos el partido por corazón», señala.
La victoria in extremis desató la euforia en la pista y en la grada, pero González es consciente de la dificultad que supone asaltar la primera plaza, esa que da derecho al ascenso directo, cuando tan solo quedan cinco jornadas de liga regular: «Sí es posible el ascenso directo, pero no depende de nosotros. Todavía necesitamos que pinche tanto el Alicante como el Caserío. No obstante, seguimos en la pelea y eso es lo más importante».
La derrota ante el Ciudad Real hubiese supuesto decir adiós de forma definitiva al sueño del ascenso directo y, más allá de eso, hubiese significado un palo también a nivel anímico.«Sabíamos que era un duelo clave porque perder era acabar la temporada terceros o cuartos y conformarse con el play off, pero ahora estamos más vivos que nunca y hay que intentar ganar todo hasta final de la temporada para tener opciones», indica González.
En un buen momento. A pesar de contar con una plantilla más bien corta, el UBU San Pablo ha ido esquivando las lesiones y llega a este determinante tramo de la campaña mental y físicamente preparado para lo que venga. Así lo asegura el extremo rojinegro, quien cree que «todos están entrenando bien» y que «la victoria del domingo fue un chute de energía tremendo para afrontar lo que resta de temporada».
Por último, no quiere olvidarse de la afición porque «estuvieron desde el minuto cero apoyando» al equipo y celebró haber ganado al Ciudad Real en El Plantío para brindarles esa alegría. Además, confía en que el calor del público sea «un plus» para encarar este transcendental tramo de la campaña.