Comisiones Obreras de Burgos ha vivido hoy su XIII Congreso Provincial más singular. De hecho, el principal acuerdo logrado es la realización de nuevo congreso en un plazo máximo de 12 meses. Tal y como se temía, no ha habido ninguna candidatura que ocupe la secretaría general y la ejecutiva de la organización, por lo que la organización en Castilla y León elegirá una dirección provisional burgalesa consensuada, que será la responsable de organizar una nueva cita congresual. La cita en el monasterio de San Agustín termina con el consenso de que este equipo de trabajo, la gestora, solucione la vacante que deja Juan Núñez, que ha puesto punto final a cuatro años al frente de la organización.
El Congreso reúne a 114 delegados sindicales que están debatiendo diferentes ponencias para enfocar los objetivos y trabajos de cara a los próximos 4 años. A media manaña se barajaba la constitución de una gestora bajo la coordinación de la Unión Regional -en Burgos está su secretario general, Vicente Andrés-, cuyo primer objetivo será el acordar de manera "participada y unificada" el nombre de las personas que integren la nueva dirección de CCOO en Burgos y la persona que representará a la misma, algo que puede que no se logre hoy. También deberán acordar quiénes integran la delegación burgalesa en el congreso provincial del sindicato de Castilla y León, que se celebrará en mayo.
Es esta sucesión de citas congresuales en las diferentes estructuras de la organización, la que ha hecho difícil cubrir todos los puestos de la misma, incluida la secretaría general de una organización que es líder en la provincia con 13.592 afiliados y más de 1.221 delegados sindicales en las empresas, 189 más que la segunda organización sindical en la provincia, lo que supone el 38,22% de representatividad.
Balance
El secretario saliente, Juan Núñez, insistió ayer en que el sindicato tendrá dirección tras el XIII Congreso, "no queda descabezado porque somos una organización fuerte y estructurada". Deja el cargo destacando el trabajo realizado desde cada uno de los sindicatos provinciales de rama que operan en la provincia bajo las siglas CCOO. "Lo que somos en Burgos es gracias y sobre todo por su trabajo", subrayó.
Núñez reconoció que todo el trabajo realizado los últimos cuatro años "no es suficiente y siempre se puede hacer algo más". Lamentó que el mensaje de CCOO no llegue a todo el tejido económico burgalés y que se haya perdido el espíritu de la asamblea del 76, que supuso el arranque del movimiento sindical en Burgos y en el conjunto del país. "El desafío sigue siendo el mismo: capital, mundo del trabajo y diferencia de clases sociales. CCOO podrá este tema sobre la mesa siempre y, en el caso de Burgos, hay mucho que hacer. Tenemos que convencer a más gente de que estamos todos en lo mismo, que todos somos necesarios y tenemos que apoyarnos para hacer un frente común".