Vladimir V. Laredo

Petisoperías

Vladimir V. Laredo


Cuatro Euros

17/07/2024

Creo que ya les he dicho a ustedes en alguna ocasión que entre mis mayores cualidades no se encuentra, precisamente, la de ser un gran aficionado al fútbol. Puede ser que en tiempos de instituto quizá lo fuera algo más, supongo que sobre todo por entrar en la vorágine futbolera de los compañeros que sí lo eran, y mucho. Por circunstancias de la vida, puedo decir que me considero simpatizante del Atlético de Madrid precisamente porque no me gusta el fútbol, aunque cada vez sea esta una faceta que practico con menos afición.

El caso es que, y para no andarme por las ramas, a pesar de que el fútbol y yo nos conocemos, pero no nos frecuentamos, cuando hay algún Mundial, alguna Eurocopa o, en general, cualquier competición que implique la presencia de selecciones nacionales, mi interés despierta de su letargo. No llega en ningún caso a fanatismo, pero sí son competiciones de las que disfruto. Seguramente sea porque, cuando se trata de la Selección, habitualmente todos remamos hacia el mismo lado, disfrutamos juntos con sus proezas y sufrimos a una cuando las cosas no salen como nos gustaría. Y este año ha habido Eurocopa. Y la han ganado de manera brillante, por cierto, los muchachos de nuestra Selección Española, esa Selección auspiciada por una Real Federación en los últimos tiempos convulsa y que, quizá, haya encontrado un poco de bálsamo para sus endémicos males en este cuarto entorchado continental que ya estará a estas horas en sus vitrinas.

Es curioso cómo, en unos tiempos más que agitados y desagradables en lo político y lo social, en los que todo parece ser mecha para encender enfrentamientos aparentemente irreconciliables, un éxito deportivo de la magnitud del de la Selección de nuestro país hace un par de días, consiga ese efecto que antes mencionaba: unidad e identificación entre tanta y tanta gente, cada uno de su padre y de su madre, cada uno con sus ideas, en torno a una idea común, un éxito colectivo, una fiesta general. Quizá muchos de los que se dedican a la política actual, instalada en el insulto y el navajazo barriobajero, podrían tomar ejemplo y ver que, si se hacen las cosas bien, se puede. Y todo eso con cuatro Euros. Con cuatro Eurocopas, digo. 

@VladimirConV