Una de las franquicias más exitosas de la historia de los videojuegos Assassin's Creed, con más de 230 millones de copias vendidas en todo el mundo, ha pasado desde su primera entrega en 2007 por la Jerusalén de las Cruzadas, el Egipto de los faraones o la Florencia de los Médici, aunque sus fans siempre soñaron con un destino, Japón, que aterriza ahora con la aventura más ambiciosa hasta la fecha.
La superproducción de Ubisoft, que ya está disponible en Xbox Series, PlayStation 5 y compatibles, reinventa su fórmula de éxito. A los habituales paisajes y ambientación insuperables a los que acostumbra la saga, se suma el esfuerzo por mejorar la jugabilidad, más profunda y variada que nunca.
Para lograr esa experiencia inmersiva y divertida, la compañía ha elegido la unificación de Japón como contexto. En concreto, la era Azuchi Momoyama (1573-1603), que corresponde con esa imagen romántica y convulsa de la historia nipona y el auge de las principales ciudades, guerreros samurái, ninjas, luchas de poder entre clanes, castillos, templos y leyendas.
Fantasía en el Japón feudalDesde el primer momento, la sensación es la de estar viviendo en primera persona una película de samuráis, en una experiencia gigantesca cuya historia principal llevará completar cerca de 50 horas.
En lugar de imponer un único personaje jugable, Shadows permite que sea el usuario el que elija entre un guerrero samurái o una ninja shinobi, con todo lo que eso implica en la experiencia de juego.
Yasuke, inspirado en la historia real de un legendario samurái africano, afrontará la partida de una manera más directa y combate cuerpo a cuerpo, mientras que Naoe será la letal ninja que actúa en la sombra, con el sigilo como arma principal y un gancho para desplazarse y balancearse.
Fantasía en el Japón feudalKioto, Osaka y el resto de localizaciones del juego lucen espectaculares, llenas de vida y con todo lujo de detalles. Los viajeros reconocerán en el título estampas japonesas recreadas a la perfección como el Kinkakuji o Pabellón Dorado de Kioto, los castillos de Azuchi o Himeji o el templo budista de Koyasan.
Además, el juego cuenta con una fluidez y un realismo que explotan al máximo gracias a su nuevo motor gráfico, que permite otra de sus grandes novedades de diseño, la inclusión de estaciones climáticas que afectan a la meteorología.
Fantasía en el Japón feudalUna novedad que crea escenarios en constante cambio y en los que la nieve, el viento o la lluvia no son meros efectos visuales durante el recorrido sino que afectan a la jugabilidad, al impedir, por ejemplo, que el personaje pueda esconderse en zonas cubiertas por la nieve o nade en estanques completamente congelados.