La oferta formativa ribereña no cubre la demanda industrial

I.M.L. / Aranda de Duero
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La falta de relevo generacional en la Ribera del Duero en especialidades como soldadura, construcción o mantenimiento industrial provoca que las empresas tarden meses en encontrar profesionales en estos ámbitos

Los talleres de soldadura de los centros de formación, como éste de San Gabriel, se encuentran llenos todo el año. - Foto: I.M.L.

El ritmo de contrataciones en la comarca de la Ribera del Duero se mantiene estable en los últimos meses, con variaciones marcadas por el ciclo natural del campo, pero los empleadores tienen verdaderos problemas a la hora de encontrar profesionales en áreas específicas. A pesar de que la formación en ámbitos como el de la soldadura, el mantenimiento industrial y la construcción tienen un fuerte tirón entre los alumnos, la cantidad de personas que completan sus estudios en estas materias no son suficientes para atender las necesidades de la industria comarcal. 

Un ejemplo paradigmático se repite en las empresas metalúrgicas, que no encuentran gente dispuesta para trabajar. «En soldadura, con lo que arrojamos al mercado entre el grado medio y los certificados de profesionalidad del Ecyl, no cubrimos la totalidad de la demanda, es decir, el sector demanda más gente que los 40 alumnos que saldrán este año, no cubren lo que el mercado demanda», reconoce Enrique García, director de San Gabriel.

Los datos que manejan los portales de empleo muestran la elevada actividad que genera el mercado laboral en la comarca ribereña. Más allá de los procesos de candidaturas espontáneas que siempre mantienen abiertos grandes empresas como Michelin, el movimiento de ofertas laborales se mantiene muy activo. En los últimos seis meses, en el portal Talento Ribera 255 empresas conservan activos sus perfiles y han realizado 219 ofertas de trabajo. Aunque muchas se han cubierto, aún siguen abiertas más de 60 ofertas a la búsqueda de candidatos. En el lado de los demandantes de empleo, este portal cuenta con cerca de 700 perfiles de candidatos pero, como destaca García, «muchos ya habrán encontrado un empleo en todo este tiempo».

La dificultad a la hora de encontrar profesionales para sectores como el industrial o el de la construcción constituye uno de los retos a los que se enfrentan las empresas que, aunque mantienen su actividad, siempre están a la búsqueda de nuevos empleados. «Ahí sí que hay cierta vitalidad en la contratación, más seguramente asociado a relevo generacional que a crecimiento en empresarial», analiza Enrique García. Un panorama que pone en contexto comparándolo con la evolución demográfica a corto y medio plazo. «Si uno se pone a analizar el censo de población de Aranda, hay un descenso de personas entre 25 y 45 años, y más incluso entre 15 y 25, que son los que se pues pudieran estar formando ahora para asumir el relevo; y la gente que en los próximos 10 años se va a jubilar en las empresas de la zona es algo más del doble, cuantitativamente no hay relevo», resalta este responsable de Talento Ribera.

Por calendario, la oferta en el ámbito industrial a lo largo del año sigue una línea estable, mientras que en ámbitos como el vitivinícola se producen ciclos anuales. «El sector del vino lo notamos ahora algo más pausado, siempre está más activo en agosto o septiembre buscando gente para todo el proceso de elaboración de vino y para la vendimia, mientras que de febrero a verano suele estar más tranquilo; pero sí notamos ahora una fuerte demanda para relevo generacional tanto en pymes como es en grandes empresas de la zona», explica García la variabilidad del mercado laboral en la comarca ribereña.