Leer la Sierra y descubrir sus espíritus ocultos

B.A. / Burgos
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Daniel García, de Tolbaños de Abajo, convierte parajes de la Demanda en escenario de sus novelas para "darles vida" y tratar de que perduren en el tiempo gracias a las páginas

Daniel García ya había escrito un poemario antes de lanzarse a los relatos. - Foto: Valdivielso

Una noche de tormenta de nieve en Tolbaños de Abajo los espíritus del bosque visitaron en sueños a Daniel García. Aparecían en lugares donde el temporal había tirado árboles y le pedían que sacara de allí a uno de ellos. Impulsado por lo que sucedió en aquel "estado de duermevela", Daniel cogió el coche a la mañana siguiente y llegó hasta donde varios troncos estaban caídos sobre la carretera. Los cortó, los llevó a su casa y movido por una inspiración y destreza que desconocía comenzó a tallar a aquellos espíritus sobre la madera.

Animado por sus vecinos decidió exponer en el verano del 2022 a los personajes que creó y los acompañó de la música de Neonymus. "Cuando vi las piezas en la ermita de San Millán con aquella música fue una bomba, una inspiración total, y empecé a escribir". Natural de Tolbaños, Daniel ha encontrado en estos espíritus y en los lugares que recorrió de pequeño a los protagonistas con los que ya ha llenado las páginas de varios libros, unos trabajos con los que busca dar vida a los parajes de la Sierra de la Demanda. "Los convierto en escenarios para darlos a conocer y para que perduren en el tiempo, que no se queden muertos".

Antes había escrito un libro de poesía (Las poesías del bosque mágico de Tolbaños de Abajo) y otros trabajos que no tenían que ver con el mundo de la novela, hasta que llegó su primer relato, Los guerreros de las sombras del bosque, una obra que es "puro bosque" y que el autor dedica a todos aquellos profesionales que en su lucha contra las sombras cayeron en la oscuridad. Invita a leerla despacio, para disfrutar de cada detalle y de esos personajes que sentimos cuando vamos al bosque, con el que Daniel tiene especial conexión. "Me ha aportado mucho a nivel espiritual", confiesa.

Califica su trabajo como "complejo", con un "trasfondo psicológico y con humor". En él aborda cuestiones como el estrés postraumático o las amenazas que acechan al monte, como la sequía o la basuraleza. Espacios como la Laguna de la Nava, la dehesa de Tolbaños ("una de las mejores conservadas de la Península Ibérica"), el casco urbano del pueblo, su molino o refugios son por obra de Daniel habitados por esos espíritus del bosque, "que dan auténticas lecciones", por la dama de la Laguna de la Nava, o por otro personaje en el que se pueden leer vivencias reales del autor.

de neila a monasterio. Las lagunas de Neila, Las Calderas, o la ciudad encantada y el convento de Alveinte, en Monasterio de la Sierra, son escenarios que también aparecen en esta novela. "Pero se me quedaron cortos, era imposible condensar en un capítulo lo que me gustaría narrar en ellos, así que alguno es el protagonista de otro libro", relata Daniel, que habla de las "escenas oscuras y bonitas" que esconden esta novela y de esa lucha final contra las sombras, a las que los espíritus logran arrinconar para que no cubran de un manto oscuro al Valle de Valdelaguna. "La trama acaba en la laguna, con su señora y un personaje con el que mantiene una tensión psicológica de posesión muy fuerte, pero es apoteósico y muy bonito".

Para Daniel este trabajo es "pura musicalidad, muy bueno", está editado por otra vecina de Tolbaños y contó con la ayuda de Caja de Burgos. A él le siguió el libro centrado en las lagunas de Neila y que aún no ha publicado, aunque lo hará en un futuro. Su tercer libro, que ahora está corrigiendo y que será el siguiente en ver la luz, es Díscolo de Alveinte. El Renegado. "Tiene 400 paginas. Es rebelde, divertido, psicológico y se desarrolla en el monasterio de Alveinte y en la ciudad encantada de Monasterio.

En proyecto tiene otras dos publicaciones. Una de ellas estará protagonizada por los demanda duendes, "unos personajes espectaculares" que habitarán un poblado oculto en Tolbaños; y el siguiente tiene que ver más con su entorno profesional. "Será de terror y suspende. Empecé hace años a escribirlo, pero tuve que dejarlo, eran momentos difíciles y mi cuerpo no me permitía seguir con ello".

Lo que más le ilusiona, reconoce, es dar a conocer zonas cercanas y de su pueblo, como también hace cuando ejerce de guía de forma altruista cuando algún visitante llega a Tolbaños y le enseña sus rincones o robles centenarios, a los que, como a personajes de sus libros, también los ha puesto nombres.