Lluvias que alivian... y también paralizan

Miguel Herrera (SPC)-Agencias
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Aunque quedan rincones en los que aún se precisa más agua, en general las precipitaciones han sido beneficiosas, más allá de algunas parcelas anegadas, retrasos en las labores o daños en infraestructuras

Lluvias que alivian... y también paralizan - Foto: Isabel García

La cadena de borrascas que está barriendo la Península Ibérica estas últimas semanas están teniendo efectos evidentes. En la Comunidad de Madrid hablan del mes de marzo más lluvioso desde que hay registros y, en general, los embalses de casi toda España están aumentado la cantidad de agua almacenada de manera vertiginosa. Más allá de indeseables efectos, como una persona desaparecida y otra fallecida en Andalucía, el campo lo está agradeciendo y se puede afirmar que la sequía de larga duración que afectaba a nuestro país desde 2023 ha terminado.

En general, las lluvias han sido positivas para el sector agrario, pero también han evidenciado la necesidad de una mejor planificación y respuesta a situaciones climáticas extremas. El sector agrario afronta tanto oportunidades como retos y la gestión eficiente del agua será clave en los próximos meses para asegurar una producción agrícola y ganadera sostenible.

Las intensas lluvias de las últimas semanas han cambiado drásticamente el panorama hídrico en España, con un notable aumento en las reservas de agua en embalses de uso humano y agrícola, que han alcanzado el 65,8% de su capacidad. Esta cifra es más de cinco puntos superior a la de la semana pasada, supera la del año pasado en estas fechas por más de diez y se sitúa casi nueve puntos por encima de la media de la última década para marzo. En términos absolutos, los actuales 36.867 hectómetros cúbicos están 3.741 por encima de la media de los diez últimos años (33.126) y aún más, hasta 5.023, por encima de la cantidad embalsada en 2024 por estas fechas (31.844 hm³). Por poner algunos ejemplos, la cuenca del Tajo, que da de beber y regar a gran parte de Castilla-La Mancha, ha experimentado un ascenso significativo, situándose en el 73,5%, mientras que la Mediterránea Andaluza duplica sobradamente su nivel del año pasado.

Lluvias que alivian... y también paralizanLluvias que alivian... y también paralizan - Foto: ValdivielsoSin embargo, la frase «nunca llueve a gusto de todos» es más real que nunca en el campo, puesto que los efectos están siendo dispares para la agricultura y la ganadería. Mientras que estas precipitaciones han traído un respiro a muchas zonas, en otras han provocado retrasos en las labores y daños en infraestructuras, según relatan las organizaciones agrarias.

Por ejemplo, en provincias como Zaragoza, Salamanca o Granada, y también en Extremadura, las precipitaciones han sido mayormente beneficiosas, favoreciendo el crecimiento del cereal, mejorando las reservas para riego y proporcionando más pasto para la ganadería. Por contra, en otras zonas como Cantabria o Zamora las siembras de primavera están sufriendo retrasos y se prevé un incremento en la proliferación de hongos en cultivos de otoño; y en Madrid y Segovia las crecidas de los ríos han provocado inundaciones en parcelas agrícolas y daños en caminos y estructuras, lo que dificulta el acceso del ganado en algunas zonas. En La Rioja, tras dos años de sequía intensa, las precipitaciones están siendo beneficiosas, especialmente para el cultivo del cereal, que las dos campañas anteriores sufrió severamente los efectos de la falta de lluvias.

En cualquier caso, los retrasos en las labores están siendo generalizados, tanto para la siembra (cebada, pipa) como para la aplicación de fertilizantes y tratamientos fitosanitarios, algo que puede tener repercusiones en los rendimientos finales de los cultivos si la situación se prolonga demasiado. De todos modos, la mejora en los embalses y la nieve acumulada en las cordilleras auguran una buena campaña de riego y algunos cultivos como el almendro o el olivar han recibido el agua en momentos clave de su desarrollo.

Lluvias que alivian... y también paralizanLluvias que alivian... y también paralizanEn el caso del sector ganadero, estas lluvias han dado un respiro gracias al aumento de pastos para el ovino, caprino y vacuno de carne, sobre todo en ciertas zonas. No obstante, las inundaciones en determinadas comarcas han provocado aislamiento de ganado y dificultades para el acceso a explotaciones.

Juan Francisco Delgado, responsable de Agroseguro, ha explicado que desde que arrancó 2025 la situación es «muy favorable en cuanto a precipitaciones en zonas donde se suele carecer de ella». Son unas precipitaciones que «están dentro de lo normal, salvo casos puntuales de pedriscos o inundaciones», por lo que el sector «lo está agradeciendo muchísimo» en toda España, ha añadido. Por cultivos, los que más se han beneficiado son los cereales, herbáceos, la viña y el olivar, de acuerdo a sus datos.

Por otro lado, desde Agroseguro han advertido que se puede retrasar la siembra e incluso se puede «pudrir la semilla» en patata recién sembrada y registrarse problemas relacionados con la nascencia. En todo caso, hay que esperar que «salga el sol» para controlar la humedad, han destacado.

Balance.

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) ha considerado que estas lluvias han tenido «efectos mixtos», pues han sido beneficiosas y positivas para el sector en muchas regiones, con una mejora en la reserva hídrica que augura «una buena campaña de riego». No obstante, también han traído complicaciones en otras zonas: aunque «sin problemas significativos», se están dando retrasos en siembras, daños en infraestructuras e inundaciones en algunas parcelas, aseguran desde la organización.

El sector además tiene «la esperanza» de que durante lo que resta de marzo y abril siga lloviendo y se pueda alcanzar «una situación de normalidad en toda España», según ha dicho el responsable de Agua nacional de la organización agraria COAG, Eduardo López. Para COAG, el clima, por el momento, ha supuesto «un respiro, un alivio; y por lo tanto una alegría» fundamentalmente en las zonas más secas o en las que la sequía en los últimos años ha tenido un impacto muy fuerte, ha puntualizado. Así, supone la recuperación de la situación hídrica en dos aspectos: tanto de ayuda a los acuíferos como «para garantizar que los cultivos de secano salgan adelante».

Desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) han definido como «muy positivo» este episodio de lluvias, aunque también haya obligado a los agricultores a adaptar sus labores y tratamientos en fincas. Según sus datos, los cultivos leñosos «agradecen enormemente» este aporte de agua, sobre todo en el arco mediterráneo, donde sufrían «sequía grave desde hace años».

Los agricultores de Unión de Uniones también han recibido estas lluvias como «buenas para el campo», según indica Valentín Fraile, miembro de la ejecutiva de la organización agraria. Hay algunas excepciones donde «sí están empezando a ser perjudiciales en exceso» como en el entorno de Ávila o en Burgos y, de continuar así, «algunos cultivos corren peligro». Por otro lado, «los embalses están como hace muchos años, y eso garantiza las próximas campañas de regadío» ha detallado.

Y es que, aunque actualmente algunos embalses como los de la cuenca del Segura se encuentran a solo el 25% de su capacidad, otros muestran una cara mucho más amable. En el extremo contrario se encuentra el de País Vasco, con un 95,2%. Cuencas deficitarias como las andaluzas, las del interior de Cataluña (aunque han aumentado su reserva en un 13% en la última semana) o la zona del Levante español han incrementado sus embalses y con ello la opción de riego; a pesar de ello, aún no se ha alcanzado una situación normalizada generalizada en todo el país.

 

AEMET.

«Estamos teniendo un mes de marzo muy lluvioso y en los nueve primeros días de este mes ya ha llovido para el conjunto de España lo que suele llover en todo marzo», ha precisado Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), quien ha matizado que la sequía de larga duración, la que tiene en cuenta las precipitaciones de los tres años anteriores, «puede que acabe revirtiendo». En rueda de prensa para explicar las previsiones meteorológicas de la primavera, Del Campo ha explicado que a finales de febrero, la cantidad de lluvia acumulada en los tres años anteriores todavía era inferior a lo normal y se podía seguir hablando de sequía de larga duración para el conjunto de la Península, pero probablemente «con lo que llueva en el mes de marzo» esta situación acabe. De hecho, en la mayor parte de la Península Ibérica ha llovido tres veces más de lo que es normal y en algunas zonas, incluso, ya se han batido récords, y aún se espera que las precipitaciones continúen la semana próxima.

«Las sequías cuando se acaban es gracias a episodios como este que ahora afecta a España, menos al Cantábrico, en los que precipita mucho más de lo normal», ha dicho el portavoz, quien ha hecho hincapié en la posibilidad de abandonar en marzo la sequía de larga duración. Según los últimos datos del año hidrológico, desde el 1 de octubre de 2024 hasta el 9 de marzo del 2025 las lluvias, en general, han sido superiores a lo normal, con 360 litros por metro cuadrado, que es un 8% más que la media para esta época del año.

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