Los peores augurios se han cumplido: el elefante ha entrado en la cacharrería y amenaza con no dejar nada sin romper. Me refiero a Trump, por supuesto. Ya sabíamos que su mandato iba a tener consecuencias terribles para los derechos de muchas personas, pero hay que reconocerle su capacidad para no dejar nunca de sorprendernos. Eso sí, desgraciadamente, siempre para mal.
Por si no tuviéramos suficiente con él, se hace acompañar de otro rico narcisista, Elon Musk, al que habría que darle el título de Hipócrita del año. Ese señor que comparece ante la prensa en el Despacho Oval con su hijo a hombros tirándole de las orejas, en un alarde de desprecio hacia el mundo entero (por no hablar de la inapropiada sobreexposición pública a la que ha sometido al niño); ese señor… no es de fiar. Toda su vida es una farsa. Ya sabemos que fue inmigrante irregular cuando llegó a los EEUU y ahora es un firme defensor del cierre de fronteras. Pues bien, en otro de los incongruentes capítulos de su existencia, mientras el gobierno del que forma parte pisotea los derechos de las personas trans, nos enteramos de que hace unos cuatro años el mismo Musk firmó los papeles para que su hija Vivian (antes Xavier) recibiera el tratamiento médico indicado para cambiar de género. ¿Cómo os quedáis? ¡Y el espectáculo no ha hecho más que comenzar! Todo esto causaría risa si no fuera porque trunca los proyectos de vida de millones de personas.
Pero volvamos a Trump y a una de sus últimas ocurrencias: echar a todos los palestinos de Gaza para convertir su país en un gran desarrollo inmobiliario, del que además se adueñaría… porque él lo vale. ¿Pero en qué momento del acuerdo firmado entre Israel y Hamás se habla de que al final se echa a los gazatíes de su país? ¿Cómo pretenden que Hamás siga cumpliéndolo mientras Trump proyecta este tipo de barbaridades?
Hoy por hoy, por cada secuestrado que devuelve Hamás, Israel tiene una razón menos para no seguir tirando bombas en Gaza. Cuando haya devuelto a todos, a Netanyahu no le quedarán motivos (o lo que es lo mismo: familiares de secuestrados protestando) para no aniquilar a todos los palestinos que aún queden vivos.