Gregorio González (Mirbind)

Plaza Mayor

Gregorio González (Mirbind)


Burgos y el Cid

30/03/2025

En Burgos somos afortunados de contar con la figura del Cid Campeador. Prueba de ello es que, cada poco, aparece en los escaparates de las librerías una nueva novela, o un cómic sobre él, y cada cierto tiempo se estrena una película o una serie de televisión con nuestro héroe de protagonista, en lo que viene a ser un goteo lento pero constante.

Si hay algo en la ciudad que es unánime, es el reconocimiento que hacemos de él. En Burgos nos tomamos al Cid como algo muy nuestro. El Cid es a Burgos, lo que Burgos es al Cid.

Como burgaleses, es habitual encontrar su esencia en el ámbito deportivo, por ejemplo, en el nombre del Club Baloncesto Tizona, en la gran banderola que ondea de continuo en el Coliseum cuando juega el San Pablo, en el himno del Burgos CF, e incluso en el Club Balonmano Burgos, transformado como mascota. En todos estos casos, el Cid es sinónimo de coraje y victoria, y se convierte en un nexo común en equipos rivales y en disciplinas diferentes.

También lo vemos en los logotipos de comercios locales y otros organismos, independientemente de la actividad a la que se dediquen; da igual que se trate de una empresa de electricidad, del Colegio de Médicos, de una entidad bancaria o de un servicio de limpieza de ropa.

Y es que Burgos impregna su aroma a cualquiera que pasea por sus calles. La plaza del Cid, su avenida, el pasaje de Per Abbat, o la calle Diego Laínez dan una idea. Y sus monumentos y enclaves encierran una historia vivida por él y escrita para ser recordada: la Glera, el Arco de Santa María, la Catedral, el puente San Pablo o la iglesia de Santa Águeda, son lugares cercanos a los burgaleses.

Llevándolo a lo festivo, una vez al año la ciudad se engalana en torno a su figura, llenándose de pasacalles, actuaciones varias, torneos y charlas en su honor.

Es un hecho que Burgos y el Cid se llevan bien.