Elena García

Tribuna sanitaria

Elena García


Alarmante

22/01/2025

Según el INE, en España hay 345.969 enfermeras. La ratio es de 6,3 por 1.000 habitantes frente al promedio europeo de 8,5 por 1.000.
Según el informe Situación actual y estimación de la necesidad de enfermeras en España, 2024 se necesitarían al menos 100.000 enfermeras, pero al ritmo actual de crecimiento, se alcanzarían en 22- 29 años. Esto, sin tener en cuenta que el 39,4% de las enfermeras encuestadas en el estudio Situación laboral y necesidades percibidas por las enfermeras en España 2024 manifestó la intención de dejar la profesión en los próximos 10 años. Este es un dato alarmante que no puede pasar desapercibido, cuando además sabemos que quienes logran estudiar esta carrera han obtenido brillantes expedientes académicos y que, además, manifiestan un interés relacionado con la vocación que en teoría otorgaría un perfil pleno para acertar en la elección y llevaría al desarrollo óptimo de esta profesión.

Y así sería si no fuera porque la perversión del sistema se encargará de destruir todo ese potencial y talento en demasiados casos. Me gustaría estar equivocada en mis palabras, pero los datos así lo confirman. No existe un reconocimiento de categoría profesional acorde con la formación universitaria, ni la consiguiente remuneración salarial. La falta de estabilidad y continuidad en los contratos y ubicaciones conlleva estrés y una inseguridad laboral incompatible con la organización de la vida personal y con una evolución de competencias que reviertan en la atención adecuada a los pacientes, así como en el desarrollo como profesionales. 

Lo voy a decir de otra manera: cualquier profesional necesita contar con un contrato de duración y horario conocido y compatible con su vida; disponer del tiempo suficiente para formarse y asumir con responsabilidad sus funciones y tareas, y poder aportar su mayor nivel de profesionalidad. Nadie entendería que el dependiente de un comercio hoy despachara pescado, mañana ropa y pasado telefonía. No se puede comparar, pero se entiende, que el sistema de salud ofrece servicios bien distintos y que cada profesional de enfermería necesita tener el control total del puesto que ocupa, y esto no es posible si cada día o semana o mes, ocupa uno distinto, contra su voluntad. Llevamos mucho tiempo hablando de seguridad del paciente enfocada en ratios, y es cierto. Pero también lo es en calidad. Es imprescindible minimizar las rotaciones aleatorias para sustituir personal. Normalizar esta gestión es contraproducente. 

Me consta que en nuestra comunidad se pretende mejorar esto, pero la realidad es que demasiados lastres dificultan el verdadero cambio. Todos tirando de la cuerda, sindicatos, gestores, administración, y la cuerda se está rompiendo. Y se están rompiendo las enfermeras y enfermeros que ven con dolor como no pueden ejercer siendo su mejor versión.

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