Burgos acoge desde mañana la Final Four de la Copa España. La primera fiesta del año del baloncesto -tiene que haber más, seguro- se juega en la ciudad entre otras cosas porque hay protagonista burgalés. El San Pablo luchará por el primer título de esta competición. Estar entre los cuatro mejores en cualquier ámbito significa buen hacer. Te puedes quedar sin el título o no entrar en el podio, pero un cuarto puesto suele ser sinónimo de buenos y prometedores resultados. También de proyectos con músculo.
Las expectativas de la temporada para los dos clubes de baloncesto de la ciudad son ilusionantes. El sentimiento se puede extender este curso al Mirandés, al Burgos CF femenino, al balonmano… y a otros sectores en los que las perspectivas para 2025 pintan bien para Burgos, en los puestos de arriba. Uno de ellos es el turismo. Hoy es un día importante para la ciudad y la provincia en Fitur, principal escaparate del sector. Burgos llega como líder regional del turismo de interior. Crecen los viajeros y las pernoctaciones pero, igual de importante, también las ideas para seguir arriba entre los mejores, a juzgar por las propuestas de Burgos en la feria.
Buenos son también los indicadores socioeconómicos con los que parte Burgos o las cifras de exportaciones, a pesar de un 2025 cargado de incertidumbres y cambios en las reglas del juego a nivel global.
Tan importante es la foto entre los primeros como la contraria. Estar a la cola en cualquier tabla tiene fácil traducción. Arriba o abajo resulta determinante trabajar para no perder el paso y buscar el equilibrio, la mejor receta para casi todo. Hace falta encontrarlo por ejemplo en la Sanidad, en la parte baja de la lista en general. Demoras, peonadas, denuncias, falta de profesionales... Gran reto, con muchos condicionantes. Lo saben muy bien los responsables institucionales, como pasa con la saturación administrativa, esa que en 2025 sigue colapsando.
Lo dicho. A no perder el paso.