Juan Carlos Pérez Manrique

Estos días azules...

Juan Carlos Pérez Manrique


Los bolsillos

05/02/2025

Los pantalones vaqueros que a finales del XIX confeccionaron Strauss y Davis incorporaban dos bolsillos por debajo de la cintura. Tenían la función de servir para guardar el reloj, el más pequeño, y para guardar otras pertenencias el otro, mayor y por debajo. Los vestidos femeninos carecían de esas 'bolsas' incorporadas que proporcionaban comodidad y facilidad para moverse, así, que al igual que otros componentes de la vestimenta (recuerda el sombrero y las sinsombrero), los bolsillos adquirieron también para algunas mujeres un significado político que durante la etapa de reclamo del sufragio tuvo expresión con las chaquetas sufragistas, chaquetas con hasta seis bolsos incorporados como reivindicación de la mujer para vestir con la misma comodidad que los hombres e ir desdibujando detalles vinculados a roles determinados y atribuidos según género.

Los bolsillos fueron un avance en la historia de la indumentaria al permitir moverse con mayor comodidad y facilitar tener al alcance, en el momento, algo de lo más urgente que se puede necesitar. Pero hoy los bolsillos me interesan por cuestión diferente. Hoy me interesan como recipientes de memoria, yacimientos de tela que son, del hilo biográfico, de parte de la arqueología de las personas a las que pertenecieron. 

Entre el uniforme del abogado Ballau, comandante en el ejército de la Unión, se encontró una de las más hermosas cartas escritas (1861) en guerra, a su esposa, y que no llegó a poder enviar. En los bolsillos de los cadáveres apilados en las trincheras de las guerras del pasado siglo han aparecido fotos, poemas, cartas, objetos…que hablan de la añoranza, la desolación, la canallería que envolvía aquella vida. Algunas de esas cartas te informan de los conflictos más que muchos manuales. En un bolsillo de Catalina Muñoz, fusilada en septiembre de 1936, apareció un sonajero de colores chillones que acababa de tener en sus manos el menor de los cuatro hijos que dejaba, de ocho meses. En el bolsillo del médico colombiano Héctor Abad Gómez, también asesinado, su hijo Abad Faciolance encontró copia del soneto de Borges que habla de la esperanza a pesar del olvido que seremos. En el bolsillo del abrigo de Antonio Machado, se encontraron escritas las palabras estos días azules y este sol de infancia. Un desafío contra el olvido. Como se apunta en la exposición actual sobre los Machado, yo también creo por muchas razones que nunca hubo enfrentamiento entre los hermanos Antonio y Manuel. Quizás, sobre todo, porque ni en el bolsillo del abrigo hubo hueco para el olvido.