Juan Carlos Pérez Manrique

Estos días azules...

Juan Carlos Pérez Manrique


Abril, libros y libreros

02/04/2025

A cuestas con una maleta de libros, catálogos, ilusiones y con el cansancio que provoca la vida cuando pesa, solían pasar por la biblioteca delegados de editoriales, comerciales de libros con vocación de libreros. Cargados de recomendaciones literarias, publicaciones para niños y otros temas, ardían transmitiendo ilusión por lo que transportaban, mostrándolo biblioteca tras biblioteca en largas jornadas de coche que su ruta comercial imponía. No sé si hoy ese trabajo habrá desaparecido o habrá evolucionado. Apenas se les conoce porque no alquilaron líneas para que se hablara de ellos en los libros que mostraban ni tampoco en los periódicos encontraron hueco. Incluso en algunos centros se les negaba atención, argumentando que no se disponía de tiempo. Un error, cuando se sabe que el tiempo del empleado público debe estirarse y estirarse para eso, para atender a los demás y que en biblioteca es imprescindible todo el que trabaja la información.

Manolo, distribuidor y librero, desplegaba vitalidad, proponía sobre lo que llevaba, te contaba lo que le había sucedido y respiraba proyectos de lectura. Vengo de Ciudad Rodrigo -decía-, donde en un bazar que hay junto a la plaza venden también libros y visito. Pues la mujer que atiende le ha gritado a la propietaria que estaba arriba: «señora, que viene Manolo, el de los libros, y que dice que trae novedades». «Nada, nada, hija -le contestó la propietaria- dile que ya tenemos de todo». Fue en otra visita, durante 2008, cuando me dijo que venía de Palencia, donde había propuesto celebrar las Fallas de Palencia, pero que no salía adelante.

Con motivo del Día del Libro Infantil, que se celebra el 2 de abril, conmemorando el nacimiento de Andersen, cada centro educativo haría imagen de un tema literario que, de forma adecuada, luego se incendiaría. Me pareció hermosa esa imagen del motivo literario que arde. La literatura puede incendiarlo todo y desde el fuego literario todo puede renacer. En las bibliotecas y en Cultura recogimos la idea, así que en torno al 2 de abril de 2009, en distintos centros trabajaron 'monumentos', se celebraron actividades y exposiciones en las bibliotecas y en el Teatro tuvo lugar un acto con pregón magnífico. A partir de ahí, se retomó la celebración del Salón del Libro Infantil y Juvenil, que había conocido una primera edición años antes y que actualmente se celebra sin coincidir con el inicio de la primavera. Pero recuerdo todo esto ahora porque abril es el mes del libro (también infantil). Y de los libreros.