Claudia Vicente

A vuelapluma

Claudia Vicente


Adolfo Carretero

24/01/2025

Entro en Google a ver cómo poner una queja en el Consejo General del Poder Judicial contra Adolfo Carretero y veo que 900 personas se han pegado el gustazo antes que yo y que la investigación ya está abierta y eso que me quito, más tiempo para escribir la columna. Porque ya estamos muy hartas de tener que explicarlo todo todo el tiempo. Que si no denunciamos es porque miren lo que pasa en un interrogatorio -filtrado a la prensa, ese delito que tan de moda está en Madrid, ¡oh qué sorpresa!, ese juez seguro que pensaba que esto no lo íbamos a ver, en fin- cuando ponemos una denuncia. Yo, desde luego que encuentro más reparación en el Instagram de Cristina Fallarás, donde se escucha, se denuncia públicamente y se le da dignidad al relato que en un proceso judicial en el que acabas dependiendo de un señor como Adolfo Carretero. 

La educación en igualdad de género no es responsabilidad de las víctimas, y si los que nos tienen que proteger no quieren aprender a hacerlo, allá ellos, yo desde luego que de ese barco me bajo. ¿Se imaginan que me niego a sentarme al lado de un negro en un autobús y me afea mi racismo y le acabo echando a él la culpa por ser negro y no enseñarme a mí, blanca, a no ser racista? ¿No sería yo la persona más cretina del mundo? ¿Por qué nos seguimos haciendo esto a nosotras mismas? Que se curen ellos su machismo. Porque es que encima, para más inri, tenemos que ver millones de memes del sombrero anti beso de Melania, pero cuando Elon Musk, el que convirtió Twitter en X para que los nazis tuvieran vía libre explicando sus cosas de nazis, hace un saludo nazi tras la investidura del primer presidente convicto en la Casa Blanca, tengo también que leer que nos lo estamos inventando, que él solo saludaba desde el corazón y hasta el cielo. Esa explicación rocambolesca, como es de un tío, tendrá que valer. Pues nada, que siga todo igual de bien que ahora. Que Adolfo Carretero siga haciendo así sus interrogatorios, que me imagino a cualquier funcionaria hablando así, no sé, una profesora de instituto, que le vengan unos chavales con un problema y les falte así al respeto. Y que se grabe, y que salga en todos los periódicos, y veremos a ver si no le abren un expediente los padres.